vitilitigatores

En mi ya eterno camino por entender a los aburridos heteros, y que ahora llaman conciliación de la vida sexual, laboral y familiar, se ha producido un inesperado suceso. El día de reyes, en un paquete, no había un libro, sino un bolso, e iba dirigido como un torpedo a la linea de flotación del orgullo sexual mal entendido, o sea: – Si, es para tí. ¿Te lo pones, o no te lo pones?.

Yo siempre he usado falda corta o larga pero con bolsillos, donde meter ordenadamente, y si preciso aún, sistémicamente , esto en este bolsillo, las llaves en este otro, la cartera en aquél, y desde hace no mucho, o sí, tal vez ya mucho, uso el sujetador hacia la altura de la teta izquierda para poner el teléfono callejero o pendejo, y que otros llaman móvil, no sé porqué, no lo he visto nunca moverse, a los sumo vibra, igual le gusta estarse quieto ahí… Y la barra de labios, por supuesto, en la canal

Total que me lo pongo. Pongo “tos” los cachichiribaches y chirimbolos en la cosa. Y parezco un poco más gilipollas que soy, porque es que no se encuentra ná en una bolsa de esas… ¡¡vAyA !! usté a saber, si se pierde más tiempo buscando que en sacar una carrera de medicina. La cartera en un bolsillo está en ese bolsillo, ahí puede estar debajo de un libro, o entre el libro mismo…, que me arruga hasta las hojas, y mira por donde esta me marca la cita de Juan Rulfo, de los intringulis que no hace falta rebanarse los sesos buscando la traducción en internet, que algunas son “pa nota”, parece como un juego que aún no he terminado en el libro de un “conocido” de Charles , pero sin duda alguna, etapa tras etapa lo acompañaré hasta el fin del mundo. O, pueden estar las llaves entre la solapa del libro electrónico, incidiendo en el on, como un dedo en el clic-toris, de parecida manera a como narra Susana Moo, pero ella con gracia, no se si será el mismo libro, a mi me ha llegado un pdf de cortesía. Le he insistido en que me de la cta corriente y se lo pago, pero que no consigo que me la dé, es que les dije y les digo que no tengo paippal, ni ganas de darle mis datos a paipal. E insisto, en que la cortesía primero está en comprarle el libro al autor y luego despellejarlo como es de rigor en un vitilitigator que aún conserva la honra de su vicio. Sea como fuere en la bolsa o bolso no terminan de entrar bien del todo junto con los demás objetos, o no terminan de llevarse bien entre ellos, quizás algunos llevaban demasiado tiempo solos..

Me había acostumbrado, de ser el caso, de llevar los libros en la mano, y una botella en la otra, única manera para que no me miraran antes las…, si esas…, pero ahora llevas una botella en la mano y el bolso colgando y pareces de alcohólicos anónimos. He probado a meter la botella en el bolso, pero que nó, Y si pone Montilla-Moriles te miran casposamente, como de burdel barato, y viene el policía y te pide los papeles o un desahogo . Para la botella en vez del bolso he llegado a la conclusión de que una bolsa de plástico, tipo chino, como si fueras también al botellón, en vez de a pecar a gusto, con un vino que lo hueles tan de largo que parece la primavera del año que viene, y con un gusto tan característico y apropiado para vitilitigatores como yo.

3 comentarios sobre “vitilitigatores”

  1. Le recomiendo la bolsa de papel para la botella, que queda más jolibudiense y, quién sabe, puede terminar siendo un reconocido vitiligator cinematográfico. Nada, nada, que despelleje, pero me dice “mi conocido” que saque de ese bolso tan de moda que le han regalado algo de indulgencia, que releyendo he visto alguna que otra jugarreta de Don Corrector Word. En fin, no se nota demasiado. De cualquier manera, estoy seguro que sacará todo su jugo a esos “intríngulis” que menciona y que recordará haber pasado por algún que otro tramo, hace ya mucho tiempo y en otro cuaderno.

    Pero a lo que importa ¿cómo se porta ese Montilla? Si lo saca de la mano a pasear con libro a su otro lado, o es para disfrutar de dos placeres, o para darle al autor con el tal Moriles. Yo, si es para mí, le rogaría me atizara con un Bordeaux que los tengo más conocidos, y si es un Chateau la Couronne, doblemente agradecido.

    De cualquier manera, quedo agradecido y paso a visitar a su amiga Susana Moo.

    Mucha salud.

  2. Hola Charles, le cuento algo de ese libro de su amigo. El isbn existe pero está como si no lo tuvieran cargado en los ordenadores de los distribuidores. Aunque yo entré en el buscador oficial del ministerio y está.
    La editorial círculo Rojo parece vedada en Madrid. No he logrado una sola librería que quisiera pedirles el libro, ni ellos has sido capaces de decirme una donde lo pudiera encargar YO LES PEDÍ UNA, pero solo me dieron buenas palabras, retórica que lo pidiera a través de mi librería habitual que ellos les harían el 60% (a mí que me importa lo que ellos les hagan, usted me entienda..) etc… pero como ya le he dicho EN TODAS se niegan a pedirlo. Incluso la fnac, allí me han traído libros hasta de Francia.. y eso que me comprometía a pagarlo antes de que lo pidieran..
    Bueno, que usé el ordenata e hice el pedido por el enlace donde me agregaron los portes, eso puede haber echado a muchos a quien se lo he recomendado “patrás” porque el ejemplar se pone en veintitantos sin pasarle la mano por los lomos, pero A MÍ con mi problema, me dejó pagarles por transferencia sin tener que agregar datos, puse los que me dió la gana y en la trasf. el número de pedido. Llamé y les confirmé que existía una transf. (lo cual les extrañó mucho como si fuera la primera vez), en conclusión así de partida en mi experiencia es un obstáculo el conseguirlo. No sé que te habrán contado otros..
    Por lo demás me lo he tomado de forma disciplinar de lectura a saltos, “por etapas”, (si no ya lo habría terminado ¡vaya!) y está resultón, ya le cuento más adelante por Febrero

  3. Muchas gracias por la información Anarkasis. La verdad es que lo que me cuentas, les ha pasado a otras personas en lugares distintos.
    Afortunadamente, puedo decirte que también ha ocurrido -eso sí, menos veces-, lo contrario: que la librería en cuestión no ha puesto ningún problrma, ha pedido el libro, se le ha enviado y además lo han metido en el catálogo de sus productos en venta.

    Creo -o no se si es que espero-, que no se trata de nada personal, más bien es negocio: trabajo con estas distribuidoras y estas editoriales, y no quiero que me molesten en encargar un libro de chichinabo de un fulano desconocido y del que voy a sacar un “miserable” 30%, que se me va sólo con la gestión y el tiempo que le dedico. !Comprese lo último de la MR Quintana, conio!. Es una posibilidad.

    La tal Circulo Rojo, al ser nido de autoediciones puede tenga sus más y sus menos en lo que hace -eso ya lo iré contando cuando pase un tiempo prudencial-, ,pero estoy seguro de que tampoco tiene mucho interés para el gremio de los libreros -sobre todo si son grandes-, pues en principio, lo que ahí se edita es lo que no ha pasado por o el juicio de los comités de lectura de las editoriales “normales”.

    Mi experiencia personal en este sentido está siendo cuando menos enriquecedora, pues me está ayudando a conocer un poco este mundo de relaciones sistribución-venta-edición, etc… Además, en las librerias normales -las que no pertenecen a ningún grupo ni cadena- de mi entorno han aceptado sin problema alguno comercializar mi libro, y así lo hacen. Por supuesto que he intentado colarlo en alguna de esas cadenas o grupos (y eso que va contra mi natura el comprar en esos lupanares de la literatura), con alguna anécdota que algún día también contaré.

    En resumen, que muchas gracias por la información dada. Que cualquier otra será bien recibida y agradecida. Y que soy consciente de las dificultades que supone el hacerse con el libro de “mi conocido”, pero por eso mismo se agradece doblemente.

    Por supuesto, espero al despelleje de febrero.

    Salud

Los comentarios están cerrados.