una buena ideA

– ¿donde mira ese señor tiita?

Me pregunta mi sobrina, un amor, un bomboncín roba corazones, Marilín en ellos las prefieren rubias, con la cara llena de puparrones de por haberse comido el suelo entero.

– Pues parece que a la torre de la princesa durmiente.

– ¿SiiiiiÍiiii?, ¿y me llevarás a verla?

– Es que ahora no está allí,

– ¿y donde está?

– En el museo del Prado

– Pues vamos allí ahora mismo tiita, venga.

Me toma de la mano y me hace rehén de mis palabras.

Los grandes escritores son rehenes de sus palabras. Véanle aún ahí quieto, como diciendo: Que buen guión tendrías si no hicieras a gañán

Pero como la mula tira al monte, pues de natura solo tengo en común con este egregio hombre de letras una sola cosa, y no me causa algún honor sino resignación, en vez de leerlo y aprender, como iletrada que profeso, confieso que últimamente le escucho. Él lo intenta susurrándome al oído,

– ¡..Shanti, Shanti.

Pero como el viento, que entra y sale sin dejarme nada que no sea el buen regusto que me clavó ese odiolibro en francés, mejor  audiolibro.

Les decía: que me encaminé sin ningún ánimo hacia el cercano museo del Prado, y menos me dejaron cuando me dirigí a la puerta de Velázquez, pues la de Murillo hace muralla ya tiempo, y, La puerta de Velázquez cerrada estaba.

“Tos en fila da uno, arrr”

Me cabe añadir por si el lector no ha visitado nunca el museo del Prado en Madrid, que quizás actualmente sea el museo con más puertas accesibles del mundo, todas ellas dotadas de sus escaner, donde queda reflejado hasta el lápiz con el que puedes intentar pintarle bigote a una mis, o escribir en el water,..” en la web de anarkasis, allí si que hay arte..”. y que la vigilancia de turno te avisará de ello, y de que no le arrojes la cámara al cuadro, (no están permitidas cámaras de fotos arrojadizas, tampoco las de fotos).. sus taquillas, taquilleros y taquilleras y todo eso imprescindible para el acceso a un sitio público, pero todas han sido, amurilladas de entrada, que no de salida. De tal manera que todos en fila.
Todos en una laaaÁrrrrrga fila, donde se conoce gente. Los guiris muy apacientados, ni se mueven ni comentan, los hispanos, nerviosos, se salen de la fila, entran, van vienen, preguntan a la chulapa azulona de turno, encargada de encauzar lamentos,

– Si van a ver al () no hace falta que guarden cola pasen directamente a taquilla por aquella entrada…

– ¿y la entrada vale lo mismo ?

– No, lleva un recargo, pues es una exposición aparte, son 8….

– Tiita ¿y si nos vamos por esa???

– Tendríamos que pagar y no tenemos que hacerlo.

– Y todos estos tampoco tienen que pagar???

– Casi todos, sí.

– Y porqué no se van por esa otra taquilla?

– Seguramente porque no lo saben…

El pequeño diablillo salió agarró a un japonés y la comparsa y tirando de ellos los puso en la entrada de la taquilla de la exposición, les dió la vuelta y les empujo en el culo, pero no se detuvieron, ni el diablillo. A todo el que veía hablar raro, le hacía la misma operación

– eit euro, tere, tere.. jere tei

y encima, salían de la taquilla diciendo

– fenquius llirs, fenquius, fenquius…

Entre los que arrastraba y los que le iban luego detrás menguó la cola en 2/3,

– ¡Todo un éxito de exposición!, decía un particular dos puestos más atrás.

– Para eso pusieron la cola – contestaba otro unos puestos más delante- para triunfar más que la baronesa.

– cráneoprevilegiao el del funcionario,- decía choteando la que iba justo delante de mí,- a ver si en la próxima remodelación ministerial, tiran de él.

.

.

.

– ¡Que guapa es la bella durmiente, tiita, y que vestido tan naranja tiene!

– Muy hermosa y extremadamente voluptuosa,

– Eso, y que ¿a que ha sido buena idea?

– Depende de quien la sufra.

– Ella está dormida tiita, no sufre.

– Pero quien la mira puede que sí.
Advertencia: Nada de lo escrito aquí procede de la realidad, ni los personajes, ni incluso el museo referido, el cual como tal no existe, ni tampoco es una buena idea poner a don Pío “mirando la torre de la bella durmiente”, nadie lo notará, ya que nadie cree en los cuentos, nadie, intencionadamente, provocará un concurso para que un gran hombre tenga el lugar preciso que merece, este es solo, quizás, una casualidad, no una buena idea.

14 comentarios sobre “una buena ideA”

  1. Yo como iba con la boina calá hasta las cejas que corría rasca pos no vi la torre esa….y ahora no caigo cual es¡¡¡. Suerte tiene la sobrina con una tiita tan entregá

  2. Charles: Damnatio memoriae, quiero recordar que tuve un rifirafe sobre pios y malvados..
    y los Píos quedamos que se los dejábamos a Charles que eran muy suyos jejejeje….,

    Vere: Cualquier madrileño habrá pasado muchas veces por la “cuesta moyano” y no se ha dado cuenta, así que, si ibas aboinando el frío con las cejas pabajo en vez de arrostrándolo, igual hasta se te pasó.

    Charles y Vere (más barojianos que píos): como ustedes saben mejor que yo, don Pío repartió a diestras y siniestras, nacionales y nacionalistas, y a algún anarquista lo agarró del pescuezo por escribir ijoputa ladrón sin h…., tras morir también sus “enemigos”, Madrid le debía una estatua, y como fue una de las personas que pidió por ese espacio para la venta de libros que aún perdura “La cuesta Moyano”, se decidió ponerle, allí arriba. Quien fuera le dió un pequeño, giro barojiano aposta o no, no mira exactamente hacia abajo sino que está esquinado parece que mira a esa torre con terminación rococoricó sita en el actual ministerio de agricultura, cosa que percibe hasta un niño, luego ya no.
    un barojiano saludo a amboS

  3. LA Cuesta de Moyano es uno de mis lugares preferidos en Madrid, pero siempre me había fijado en la estatua de D. Claudio y el ministerio siempre lo había mirado desde la estación de Atocha -es lo primero que nos fijamos de la capital cuando llegamos de los pueblos-. La verdad, yo creo que hubiera estado más propio -tan poco ministerial D. Pio- ponerlo mirando hacia el Angel Caido por ejemplo.

  4. para no ser de Madrid, te orientas muy bien,
    efectivamente si giraran la estatua unos 90º estaría mirando a la ahora llamada puerta del ángel caído, por conducir desde el paseo del mismo nombre y que arranca desde allí a la estatua del ángel caído, esta no se ve desde el punto donde está la estatua pues hay más que suficientes árboles en medio, además no se que diría Charles, yo de su vida, poco, pero era ATEO con mayúsculas, tan mal le entraba una cruz como lo contrario.. , me parece modernista esa posición que tiene, insisto que no se si es aposta, o apóstata

  5. Pues como se me concedió licencia para comerciar con la moneda de los besotes, pues eso que ya estoy llamando a la puerta.
    Que sí, que sí, que la Cuesta Moyano deberían declararla de interés público a nivel mundial o por lo menos cosa bonita, que lo es.
    Y el Señor Baroja, buen amigo de Don Pío, ni soñaba él, con lo bien que se le daba el negocio de las letras, que en eso de los cuentos haría feliz a un pequeño diablillo de pelos rubios.
    Claro que hay titas y titas.
    Un besote. Grande.

  6. Pues el Charles de su vida, de la de Baroja, no se atreve a decir mucho pues si se hace caso del reverendo padre Garmendía de Otaola en sus “Lecturas buenas y malas a la luz del dogma y de la moral” (1949) juzgaba a Baroja como “Moralmente desaconsejable por su desolador escepticismo y por su librepensamiento. Sus obras han hecho mucho daño a los jóvenes”; o a el padre Ladrón de Guevara, autor de “Novelistas buenos y malos” (1910), quien le trató de impío, clerófago y deshonesto; hoy en día, un tal Moreno en su “¿Qué hacemos con Baroja?”, lo tacha como los anteriores de malo malísimo, pero como a él le ha tocado alimentar su mediocridad en los tiempos presentes, ríe las gracias a sus señores poniéndole de burguesito reaccionario y apestoso. Que no se nada de su vida como te digo, pero si a estos sotaneros de antaño y sayones del fanatismo actual no les gusta, es que es cosa buena. Y eso sin entrar a hablar del placer que produce su lectura.

    Por cierto que creo que es en su obra “Las noches del Buen Retiro” donde habla de la estatua del angel caído.

    Salud

  7. Señor Mizo: a pesar de los besotes, notará usted que un ombligo por muy bien atao que esté si se le mira mucho termina siendo un accidente en medio de la tripa. Quiero decirle con esto que este accidente que empieza a resultar el Prado, no es una obsesión, que no sé lo que es. Es una especie de experimento, un como: a ver cuantos post soy capaz de escribir antes de que estos me digan algo, o simplemente no entren. Empiezo a tomar un rumbo intimista, totalmente contrario al “savoir-faire”, de la llamada globusferia, donde parece necesario y glamuroso el resaltar tanto en titulares como, en: sabias que.., viste esto, fíjate que…y, estoy muy pesimista, camino del suicidio blogista, pues me resulta más placentero comentar que exponer, cosas que la gente ni lee.
    ¿a quién rayos le interesa una cola en el museo del Prado?
    a mi la verdad tampoco.
    Un besote.

  8. Charles Charles Charles,
    no esperaba menos leña de tí,
    me viene al caso una anécdota, en que uno de esos curas frailones, que de puro mayor ya ejercía de bibliotecario, también me indicó ya mayorcica, para empezar a leer que ese: (don Pío) no era cosa recomendable para nada y que no sabía que hacía ahí en la estantería,… pues ala a la saca… pero luego, ya recordando, encajo que siempre me hacía lo mismo, con lo que llego a la conclusión que obraba, mal, muy mal señalándome a izquierdas esos libros tan poco recomendables y que quizás no decía lo que pensaba. Poco más tarde, ya en el instituto estatal. Un presuntuoso profesante de Lengua y Literatura que pretendía desasnarnos de las querencias frailonas me hizo casi odiar la lectura, uno de los libros a comentar y extractar “El árbol de la ciencia”, del que por antipatía casi no recuerdo nada, solo las posturas que intentaba que entresacáramos de don Pío como persona integra y su actitud ante la vida, la cual me la traía al pairo como a cualquiera de mi edad entonces. Y, que resulta he vuelto a encontrarme. Últimamente don Pío es persona recta, e intachable…, en asignaturas que no tiene que ver de nada con la literatura, lo ponen como persona ejemplar y ejemplo de: “hacer de la capa un sayo”, aunque yo los pongo a ellos de segunda acepción, sinónimo de error, por ejemplo pedagógico.
    Como gran madrileño que fue, de ahí el libro que señalas, no hubiera encontrado sitio para llevarle a hombros en su último paseo, ya que todo lo ocupaban grandes hombres de letras aunque poco prácticos, además de que las chicas no quedamos bien en esas cosas es que para eso están los coches fúnebres.

    Un gran saludo Charles.

    otros (el tema escondido, Baroja y el arte)
    no sé nada de don Pío respecto del arte, nada. ¿?

  9. Mire usté, que lo del hombre malo de Itzea mirando cuadros es cosa interesante. Una buena ideA. Pa una futura anotación quiero decir, pues en un comentario quedaría igual un poco breve. Amos, digo yo.
    ¿Leña yo? a como está de precio hoy en día en el mercado, me da a mí que no sacaría algo más de un vellón. Mejor sigo abanicando la mesa para que vuele un poco el polvo.
    Y de suicidios blogeros para pasar a la mejor vida del comentador, no digáis vos esas cosas, que los demás seguimos el ejemplo y este barrio se queda pa oficinas. Que no, que uno se acostumbra a pasar por acá a disfrutar de la buena compaña y no le pueden quitar los pocos vicios que le quedan. No es una buena ideA.
    Un gran saludo también
    Sal y Luz

  10. Así que ejerciendo de tiíta ejemplar… Y fíjate que he dicho tiíta y no Tita. Hay que lío. Porque lo de Tita sí existe, ¿no tiíta? Besotes…

  11. Lo de la competición de colas me parece interesante: La ministra de cultura discute con Tita Cervera a ver quien la tiene más larga.

    La ministra de igualdad aplaude la iniciativa y la pone al mismo nivel de los huevos kinder, que permite que las niñas también jueguen con lo que les sale de los huevos.

  12. Corren aires de desánimo, pero como vientos que a fin de cuentas son, pienso que por una puerta entran y por otra se irán. Esa borrasquilla tiene justificación, no te dirán nada y no sé si tendrá alguna repercusión el que entren o no, pero hay ombligos que merecen la pena de ser admirados: un caracter intimista, sin llegar al suicidio blogista, elevaría (el carácter, interés, valor, curiosidad, arnarquía-sí,coherente-, cultura y arte) este, tu patio personal.
    Hay gente a la que sí le interesa la cola del Prado, por ejemplo a los miles de Ingleses que la pueden comparar con la suya propia para entrar en el British Museum y a los que se nos suben los colores después de haberla conocido.
    Los besotes no se agotan, puede usted servirse.

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