romántica inauguración Sindemora alguna en 8 años

el día 4 del Noviembre los blog echaban humo dando una noticia, sobre una reunión de la prerromantica ministra de culturetas, la cual Sindemora abandonó buscando su romántico bautismo. Se levantó dejándolos con un palmo de narices pues se iba a inaugurar un museo. ¡¿MUSEO?!

(Para amenizar el trago y el desplante, una juglaría cuyo autor no reclama derechos ni del poema ni del son. A los intérpretes les pagué la entrada en su momento y no me prohibieron grabar, lo cual no les da a ustedes otro derecho que el de escuchar y poner atención >>> ,… Si lo estiman oportuno.)

Yo sé, que a todos ustedes les importa el meollo culturista de la cuestión, pero a la pobre de mí, lo que le importaba, era saber: el meollo de la cuestión pasional, o, ¿qué muSSSSseo se iba a inaugurar?, porque, coño, …y yo sin enterarme que se iba a inaugurar un museo, ¿que mejor sitio para reunirse con los Ángeles? y exponerle la necesidad de dejar fotografiar en todos los museos, al menos estatales.

Después de nueve millones de euros y ocho años de trabajos pagándolos, se re-inagura el museo romántico, del romanticismo ahora llamado así, dejando ser lo que era “un museo romántico”, para llegar a no ser nunca más algo, por imposibilidad manifiesta, “museo del romanticismo”.

Ajenos a todo el barullo bloguero los madrileños hacen cola el primer día de uso público,

Porque en Madrid sales un día de demonios, y te das cuenta que “hay gente pa tó”, como decía el torero el “gallo” cuando le explicaron que la profesión de Ortega y Gasset consistía, en dedicarse a pensar. Bien pues el número de amantes del Harte-loquesea, en Madrid es infinito, como la cola del museo, ahora del romanticismo, en que más de la mitad de matrimonios venían de la cola del Congreso de los diputados donde intentaron pasar a ver los agujeros de los tiros de Tejero, cosa-con-musho-harte, pero allí la cosa iba para más de cuatro horas, y se vinieron para el museo, ahora del romanticismo, término mucho más cultureta ocultúrico. Según llegué, dada la morfología de las conversariones de los compañeros de cola me interesé en preguntarles si sabían algo de lo que iban a ver, ¿?, por aliviarles tanto a ellos como a mi, les dejé caer que allí solo había retratos de gente poco conocida y un par de pianos que yo recordara, y que como museo museo, seguramente era, (y es) el más feo de tómadrí. Sea como fuere colapsaron un tugurio que malamente soporta 300 entradas en un día. Tomen nota pues ellos me informaron que se habían “enterao” del evento por la telele, yo antes intenté informarme por la web, y allí no daban ninguna noticia de aglomeraciones, por si las moscas llamé antes al teléfono de información, y claro, cosa de culturetas, poner un contestador automático en un teléfono de información. Total que me tragué la cola de 2,30 horas y porque salió la Concha de turno, diciendo que cerraban a las tres y mucha gente pensó que ya no le tocaba y marchó. Para más información, y no les coja sorprendidos, en lo menos a lo largo de un año en fin de semana… Y, vale la tarjeta anual, es decir sigue siendo a pesar de la ministra un museo estatal, no se si vale la tarjeta del museo del prado para esos amigos que tanto quiero y que guardaron el blog en la cartera, en vez de en el cajón del pupitre.

Semese olvidaba. Me traje alguna foto, no se si la desorganización o lo que sea, si bien no te dejan pasar un mal bolso, yo saqué mi cámara del bolsillo y zas un par de piezas que me traje, pero decía que, cartel de prohibido usar cámaras, ¡no hay!.

José Elbo

Joaquín Espalter y Rull

Lo peor, el copista Eugenio Lucas Velázquez, de quien hay una buena cantidad de obras y que encierran en un cuartucho, (cumpliendo órdenes, así me dieron la explicación), a la que no te dan acceso, solo se ven desde la puerta, de tal manera que dado su tamaño es como si no las vieras, su observación es esencial para poder decir luego “esto me parece un Goya” , o no, en un tu a tu, supongamos, a Manuela Mena. Pues si conoces a su principal copista, entonces casi le tieneS.

4 comentarios sobre “romántica inauguración Sindemora alguna en 8 años”

  1. Pos mire usté que las veces que he visitado su villa he querido entrarme en el tal museo y por quedarme en una taberna de las que se hay en el camino, o por obras, por despiste, o por cierre vacacional no he podido verme en él. Será que cuando a uno le dicen que no, le entran aún más ganas de hacerlo, y es el caso que como en veces anteriores me he prometido no faltar a mi cita museoromantiquista la próxima vez que madrilee mis carnes. A este paso ni siendo la Sindemorl Ministra podré verlo para ver su impronta de copia protegida en él. Veremos.

    Salud

  2. Será cuestión de esperar un poco, después de la ministra y de la tele seguro que no hay colas, que son algo poco romántica y estropean el ánimo. Lo de la información, las fotos y lo demás pues como siempre.

  3. Don Charles, ahora podrá ver lo mismo que había hace 8 años, cosas liberales neoliberales y similares asemejadas de mala manera a romanticismo. Y, alguna cosilla romántica, o, retrato de algún romántico tardío. A dos pasos, 200 metros en la plaza de Tribunal, tenía usted el museo provincial, con cuatro cosas pero chachis, algún Goyo de los de tirarte patrás, y un Berruguete precioso. Siento que hayan empezado obras y no pueda visitarlo al paso, hasta dentro de 8 años. Captándole la pasión que tiene por esos tiempos, y sus conocimientos de ellos, hubiera sido una grata visita en su compañía a ese museo romántico. Yo, la verdad, me aburrí bastante en él, posiblemente por desconocimientos de historias y anécdotas que amenizasen ese monótono paseo.

    Si, me parece Salamandra, que tal y como corre las voces por los madriles, yo lo dejaría al menos por un año el intento de visita en fin de semana, mejor dejar que se enfrie, o, aproveche un día de diario alguna convención de esas que le pille de paso…sepa que no es un museo para llevar enanos nerviosos

  4. Pues mira que a mí eso del culturismo me interesa….me imagino al Zorrilla en biceps!
    No he entrado nunca en el museo, pero me apunto a lo dejar que se enfrie. Esa tu faceta de reportera de eventos culturales mola.

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