Fumar en el arte

Alejandro Aris ha escrito un libro sobre Fumar en el arte. Sospecho que ha trabajo muy poco, y sospecho también que ha no citado convenientemente las “fuentes”. Mi directorio está en chardininternet desde 2002. En aquellos entonces tendría dos o tres decenas de imágenes, ahora puede que supere el centenar, en un trabajo de ordenación y cronología exento de letras, donde la aproximación por acumulación, intenta reflejar, que la publicidad y fetichismo en torno a esta droga viene de muy atras, y donde el cuerpo desnudo y arropado de la mujer va adosado perniciosamente a la remota posibilidad de poseerlo y disfrutarlo a través del humo. No estoy indignada, solo reflexiva. Desde luego en el cuadro que anexo no va ninguna “chorba en bolas”, pero desprende el mismo aura místico, como algo ritual guardado en esa caja tabaquera, captado hasta en el mínimo matiz por Chardin y que se nos ofrece abiertamente, como si pudieramos apoderarnos de su último secreto final.

Chardin, no pinta chorbas. El porqué no importa si no somos capaces de explicarlo convenientemente, y de lo que he leido no se desprende ningún porqué. A otros autores se les ve fácilmente como encubren suschardin limitaciones en el retrato, alejando la escena caso de Canaletto, emborronándola de color caso de Turner, pero este no es el caso de Chardin, si existe algún desnudo suyo puedo adivinar que será carnoso y bondadosamente humano, caramelo de tonos pastel, muy agradable, portentósamente minucioso en los detalles, y sobre todo en un encuadre tan sencillo a primera vista que no notaríamos las horas que se debió tirar colocando y recolocando el modelo, la luz, las sombras, y lo que hay a los lados en segundos planos. Chardin parece la antítesis del maestro, el que quiere volver a los fundamentos, dejando los grandes cuadros, por intentar un buen bodegón, parece querer volver a lo artesano primigenio a sentir la tierra empapada escapando entre sus dedos y repite y tripite y cuatripite el mismo motivo, que no la misma obra, mientras plasma cuadrito a cuadrito variando pincelada a pincelada los cimientos de la pintura.

La durabilidad de esta, la pintura, en igualdad de condiciones, en una pared, de un bodegón o un desnudo es ampliamente superado por el desnudo. Muy bueno tiene que ser chardinel paisaje, el retrato el bodegón u otro tema, para que transcurridos 50 años, no hayan sufrido daños, o haya sido “transcambiados” multiples veces de su posición inicial camino del desván. Rara vez en una testamentaría se riñe por un bodegón, aclarado esto, busquen por los desvanes que si dan con un Chardín, que no sufrío serán ustedes ricos. El Prado no se va a hacer rico con esta exposición, no es para masas. Chardin en general no gusta, lo mío era personal, y tras robarle a un ángel la entrada y dejarlo pervertirse dibujando a Venus liando a Marte, me pasé a ver la juventud de Rivera, que como todas las juventudes indignadas dejan que desear y a nosotras a medias y sin terminar, más indignadas aún. No me gustó, pero algunos poseedores de cuadros de dudosa mano, que ahora ya están en el catálogo los acaban de hacer ricos. La juventud de Rivera atrae a gente. La foto de más abajo, a la salida con lluvia de perros, constata que es así, yo doy fe que había la suficiente gente y vigilancia como para no poder usar la cámara, pero luego abajo en Chardin, Primero vi aMuseo del prado colaola Ribera esperando que la vigilante de la entrada de Chardín cambiara turno, y eso hizo. Esta que vió, que dejé en la puerta a mi sobrina y me preguntó – ¿Usted no pasa, ¡la deja sola!?- No he sacado entrada, Pero si usted me deja paso – Le dije- Sin entrada no puedo, lo siento, pero no puedo…-Me dijo. El problema es que se quedó con mi cara. Yo pasé con la entrada de mi sobrina. y, les decía, que abajo en Chardín prácticamente vacía y solo gente de pasada, lo cual me facilitó esas imágenes dedicadas al indomable Charles, que algo me dice que tiene algún interés en este autor, luego de sortear a la vigilante, la cual estaba dentro en una sala del final, es mi destino, enseñándole fachósamente la falsa entrada, la pobre me daba excusas por no haberme dejado pasar antes…, – Es que no me dejan, comprendalo que por mi….etc… Chapotee el catálogo a ver si me enteraba de algo especial, a primera vista no. Hacia las 10,30 llamé a Variaciones Goldberg por si se tomaba un café, y estuve un poco besuga porque: ni había leído que había posteado, ni me había dado cuenta que me había puesto un mensajito al movil ¡a las 7 de la mañana de un sábado!, (y yo esperando las 10,30 de rigor para no despertarla), pero me aclaró que el indomable ya estaba pidiendo cuentas a Chardin.

A estas horas estarán ustedes sacándoles las cuentas a los políticos españoles en esta que pudiera ser una jornada de reflexión. Si ya lo tienen bien claro, pueden reflexionar sobre el arte con este video, a ver si logran concentrarse y decirme de quien son esas obras, Por  no, por no poner otra cosa. Los de Madrid lo tienen fácil una ha estado recientemente en el prado, pero podría estar en la puerta del sol. El video es el puro reflejo de la política actual luego de transcurrir tres meses de la elecciones. Si quieren algo más dulce un amiguete me acaba de pasar el primer vídeo de sus hijas, Parodias de bodas, estarán indignados, también por este post, pero esto es lo que hay, y yo no les prometí nada, Aunque si me hicieran directora del prado les daría un café con la entrada a quien hubiera estado esperando cola bajo lluvia, su amor al arte lo merece.

 

 

 

 

y 2

con pos-terioridad, la telesol se ha ido a hacer puñetas hacia las 10,30 del lunes. Hubo comentarios de todos….-..Y ahora va Rubalcaba a escondías y los hostia…, -..Algún jilipollas ha puesto una lata…, – Sea lo que fuere no jirula  así que la quito, y, aprovecho y subo unas cuantas imágenes más de monsieur Chardin. Aunque esto de subir imágenes con wp es un engorro afirmo.

 

 

4 comentarios sobre “Fumar en el arte”

  1. Admirable la capacidad que tenéis para contar cosas con semejante profusión. Te diré lo que opino del arte y de lo de Sol.

    Estaba sentado el sábado pasado en una terraza, intentando bajo soborno que el indomable me diera tregua para dedicar siquiera unos
    instantes a un texto que estoy intentando perpetrar: el batido de chocolate sirvió de bien poco, y el libro de pegatinas de Bob
    Esponja, menos. ¿Qué hacer? Afortunadamente, llevaba a Rayo Mcqueen en la mochila, así que lo saqué, se lo puse encima de la mesa
    y deje que él mismo empezará a recorrer mesa, suelo, pies y brazos de sus padres con él al grito de !BRUMM, BRUMM! mientras intentaba concentrarme en los papeles que llevaba en la mano.

    – !Es muy duro!, ¿saes?, !durísimo!… -mis orejas abandonaron su recogimiento extendiéndose como las velas de una goleta. -Pero le han echado valor y se han ido ¿saes?.

    Escuchaba un matrimonio adulto, de unos sesenta y tanto años, bien endomingados -a pesar de ser sábado- y con esa mirada augusta que
    nos da a entender que la que habla tiene el deber de hacer méritos ante ellos. Ella no para de contar lo preparada que está para
    hacer no se qué trabajo y los idem que ha tenido que pasar para llegar a donde está, a pesar de su juventud.

    – Yo de horarios… sólo pido trabajar cerca de donde haya muchos museos ¿saes?, tengo que salir de vez en cuando a visitar alguno y
    formarme ¿saes? La gente no sabe valorar las cosas, ni lo que es importante, por eso a parte de vosotros no espero que me entienda
    nadie… ¿saes lo que te digo?

    Mi hijo seguía dándole al Rayo Mcqueen, La Rouge leía tranquilamente un libro, y yo no podía despegar la oreja de semejante monólogo, mientras poco a poco iba comiéndome pedazos de la barra de pan que había comprado.

    – !Y esa pareja es sorbebia! tienen unas creaciones geniales, que ya les digo yo que fijo que algún día se pegan por ellas en ARCO
    ¿saes? Ahora les han dado una beca, y con ella van a pasar un año sabático en Chicago: quieren dar una vuelta a su obra y me han prometido que, a la vuelta, me van a sorprender con sus creaciones ¿saes?.

    Salud

  2. Aunque generalizar no es correcto, discrepo abiertamente con quien diga que lo tienen muy duro. (pienso yo, que será el rostro), ellos con votar con los pies está to hecho,los que nos quedamos si que pudiéramos tenerlo muy duro.
    (En “petit comite” le digo, que después de ver a Chardin, los impresionistas impresionan menos)
    Salud Charles

  3. bueno ya tenemos una obra localizada y a Cayo Lara diciendo no se que de que la izquierda tiene que follar con la izquierda justo lo contrario de lo que queríamos demostrar, sin preámbulos ni nádená pornopuro

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