El Marqués de Valfierno

El ladrón de arte más grande de todos los tiempos

Erik el Belga, aparece posando como en un célebre cuadro de Tiziano  en la imagen, ladrón “Por amor al arte”, escribe él, que nos esquilmó media España, essspañass casi ya. Nosotros por ello le dimos un hermoso retiro en Málaga.

 

 

Stéphane Breitwieser

Stéphane Breitwieser, camarero, que se llevó a su cámara una colección de más de 300 obras de arte de 70 y pico museos .

 

 

El Marqués de Valfierno, que se llevó y vendió la “mona lisa” ¡¡6 veces!!, y que por su culpa fueron arrestados Apoliner y el mismo Picasso

 

 

Y sobre todo Napoleón Bonaparte que obligó a vender a los Borghese  695 objetos por 13 millones de francos, Alguna pieza sola, como el famoso hermafrodito, ya los valía. Eso solo es parte de lo que acumuló en el Louvre.

 

 

 

 

 

Y Lord Elgin, que arranco del Partenón de Atenas  los frisos. Mármoles que llevan su “honorífico” nombre, en el Brithis museum

 

 

Como leerán, el arte puede provocar desviaciones en la personalidad. Atesorar arte, es una obsesión que puede convertirse en una enfermedad que llega a provocar el robo. Y por el robo y posesión, ya cualquier cosa. Raro es el magnate que tras hincharse de modelos o jovencitos, no cae en la obsesión del coleccionista de arte, de esa obra tan difícil de conseguir, y por la que tiene que ganar mucho más dinero, entonces, incasualmente, se vuelven los más déspotas.

No obstante creo, que entre todos destaca Verres. Tal fue su avaricia de arte y su deseo, que el mismo Cicerón se implicó personalmente en hacer justicia contra él.

El discurso contra Verres de Cicerón

Lo estudian en el bachillerato en Inglaterra. En muchos países Europeos, es el librillo desde donde te caerá la traducción del examen de Latín. En España, dado  el nivel de nuestra educación, ni en las  universidades  de Derecho  lo estudian. Acaso se cita en la asignatura de derecho romano alguna vez de pasada.   Yo he llegado a él, por tratarse de una fuente primaria de detalles sobre obras de arte antiguas, y como no lo he encontrado en español para apuntarlo, pues de paso lo he dejado subido, El caso de esta entrada es llegar a demostrar que Verres superó con creces a todos los citados antes, donde apreciarán, que ya robaba comprando, ¿De allí aprendió Napoleón, quizás?.

Os voy a dejar un enlace al resumen a los dioses robados que Cicerón hace , por si no les gusta los clásicos, y no se deleitan con esa manera tan fácil de decir las cosas, y con un verbo tan culto, y la sorna humilde de Cicerón mientras apuñala… (¡Dios mio! Lo que yo hubiera podido aprender de este hombre, ya no tengo remedio)   Porque si quieren entrar más a fondo en la cuestión, y detalles obra por obra, sin leerse este tomo entero, aquí mejor en  el proceso contra Verres en las  estatuas. Ese enlace hace referencia a multitud de   obras que se llevó  de  Ia Isla de Sicilia.  Pero antes de ser pretor allí,  al parecer robó media Grecia incluida Delos

Un poquitín más adelante si aguantan, leerán que expolió en Asia Tenedos, Samos…. pueden leer hasta el nº XXII la retahíla de obras y, creo, que llegarán conmigo a la conclusión que fue la raposa mayor de sus tiempos, en que muchos había, y que sigue siéndolo 2100 años ya.

 

13 thoughts on “El ladrón de arte más grande de todos los tiempos”

  1. Pero el bueno de René -que así lo denominó una vez el cura de Roda de Isábena cuando casi terminaron siendo íntimos- lo que hizo fue entrar en la categoría de soplón policial, un oficio menos entretenido que el de ojeador de manos largas…

    Cayo Verres sería comparable con los típicos políticos corruptos y acaparadores, aunque las argumentaciones de Cicerón quedaran arrinconadas, vía examen, en beneficio de las campañas de las Galias de Julio César.

    1. Supongo que alguna iglesia románica de Huesca le metería mano, si quiere contarnos..tiene buenos escuchadores

      Así que el bueno de René
      juas y rejuas

      1. Pues sí, al bueno de René se le conoce muy bien en Huesca. O, mejor, en Roda de Isábena. Por allí apareció en 1979 a admirar la catedral, un joyón que el cura Lemiñana, el párroco del pueblo, cuidaba y rehabilitaba ayudado por voluntarios. El Belga y Lemiñana se hicieron ¿amigos? y el extasiado turista visitó el pueblo varias veces. Hasta que desapareció…con quince o veinte pequeños tesoros catedralicios. Sólo dejó un retablo que estaba en tan pésimas condiciones que no le valió la pena llevárselo.

      2. Dieciséis años después, tras pasar por la cárcel y acomodarse en Málaga, don René regresó a Roda, rodeado de periodistas, para echar una mano a su amigo Lemiñana… El “buen ladrón”, arrepentido, según declaró, de lo hecho en la catedral, había decidido montar una exposición en el pueblo de sus latrocinios con unos cuadros que él mismo había pintado para que, con los beneficios, el cura Lemiñana y sus voluntarios, pudieran terminar de rehabilitar aquel retablo en mal estado que el propio ladrón había desechado en sus productivas visitas de dieciséis años atrás.

  2. Al margen de lo de Hearst, falta por recordar la continua e interesada dedicación que durante décadas han tenido ayuntamientos, diputaciones y gobiernos varios en terminar con muestras de nuestro patrimonio artístico y cultural, bien por abandono, bien por interés económico, permitiendo que se caigan por dejadez a los derriben las constructoras de turno para que ocupen su lugar nuevos y relucientes edificios que les proporcionaran generosos beneficios… Puertos fenicios en levante, restos greco-romanos en las mismas costas, las vías romanas que atravesaban León, monasterios, iglesias, edificios renacentistas, del siglo XIX, etc, etc… y de esto no nos queda el consuelo de que estando en colecciones privadas quizá el día de mañana terminen donadas a un museo, recuperadas de algún modo, o vaya usted a saber. Peor que robar es seguramente destruir con absoluta impunidad… No se, se me ocurre pensar.

    Salud!

    1. Bueno Charles, estamos generalizando mucho, yo había posteado por el sinsentido de crear la obra para dar luz a la belleza, y con ello el artista no sabía que iba a crear una desazón por su posesión tal, que podrían esclavizar indirectamente a personas.
      Hearst como apuntaste por el face, es el caso perfecto, Pero tenemos casos más actuales como el Bill Gates obsesionado comprando manuscritos de Da Vinci
      Ahora ya lo derivamos y tenemos que distinguir entre el robo destructivo y el que no. El destructivo ya deja de ser un problema, el problema que perdura es que quienes lo hicieron, perduren en las alcaldías porque pueden volver a cometerlo, y que no haya castigo ejemplar. Dentro del destructivo el mismo Erik, que lo hacía “por amor al arte”, partió por la mitad obras, y hasta en ocho cachos un retablo para luego venderlos, desde luego a Erick, le iba yo a meter el libro por el culo,
      Gracias por dejar facegó un rato Charles.
      Un saludo

      1. Y dos, sin son pequeños, que facegó o bolog no son cosas opuestas, aunque al segundo le tenga más afecto por los años y vivencias que he acumulado en él ¿verdá?

        Por no generalizar y centrar un poco el tiro, con respecto al tal Verres le diré que siempre me ha quedado la duda de si el interés del bueno de Cicerón, con ese afecto tan ambiguo hacia la aristocracia, le movía más el interés por escalar y lucirse a costa de una oportunidad que se le puso delante en la persona de ese corrupto que asustaba a los buenos sicilianos, o realmente eran la justicia y el amor por las antigüedades….

        Por cierto que de Napoleón, o de sus tropas mejor dicho, cuentan que tras su derrota en la batalla de Vitoria huyeron hacia la frontera de Baztán, al paso que todavía llaman de Napoleón, dejando en su escapada abandonada en el campo una cantidad inimaginable de obras de arte que llevaban como rapiña. Dicen también que muchas de aquellas obras pasaron a las particulares manos de quienes las fueron recogiendo según avanzaban tras los huidos, los cuales a su vez las vendieron a quienes tuvieran el dinero suficiente para pagarlas, quedando desde entonces en colecciones particulares de familias que han ido transmitiendolas por herencia hasta hoy en día…

        Es lo que tiene ser una obra de arte.

        Salud!

  3. Creo que aciertas Charles, a Cicerón fueron a buscarle los sicilianos, le contarn y seguramente se dijo ¿Quién mejor para estirar el cuello que hacerles ver lo cretino que es Verres.?
    Quiero recordar que Pepe botella le salió a cortar la retirada Wellinton, luego de derrotarlo en Vitoria y saliendo por piernas los gabachos, le capturó toda la reata de mulas que se llevaba, dicen que con un montón de copias que le colaron por originales,.. luego el Fernado Vii le permitió quedarse casi con todo, Ese es el origen de la colección Wellinton, La Danae que estuvieron limpiando en el prado y que les dió por original este, argumenté por el 2014 (¡joder como pasa el tiempo!)….que seguramente era una de las copias que le metieron a Pepe botella..y me da no se porque, que ustede sabe mucho de la batalla de Vitoria.
    El papa Borgia fue otro sanguinario sin excrúpulos obsesionado con las colecciones, y algunos Médici, si se les aplica un lupa..
    Un saludo Charles, y salud!

  4. En el robo destructivo se llevó la palma el ejército de Napoleón cuando, en Granada, Sebastiani construyó el Puente Verde con los sillares de la torre del Monasterio de San Jerónimo.

      1. Sí, pero para reutilizarlos, primero hubo que destruir la torre. Aparte de saquear el monasterio, usar la iglesia de cuartel y, ya que estaban por allí, mandar a hacer gárgaras los restos del Gran Capitán, que descansaba tan tranquilo en su tumba.

        1. Quien le iba a decir al El gran Capitan que los franceses lo iban a profanar 300 años despues, a buenas horas les hubiera dejado recoger el cadaver del duque de Lemur.
          Eso fue puro rencor a quien los derrotó tantas veces, no lo dude.

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