carta a fra Angélico

Seguro que tendrán alguna guía de Roma, yo no, y tampoco me llevé a Isabel. Estuve en Roma sin guía, sola, con mi mala memoria, la suerte, Vasari de Cicerone, y la  chunga de todos mis amantes, que no desfallecían en chulearme en saberes. Uno de ellos llevó guías para todos los demás, pero solo les valía cuando sabían donde estaban.  Por ejemplo: salías de la ritonda, y te caía un aguacero, salíamos corriendo todos, incluidos otros mil turistas a buscar refugio a las heladerias y pizzerias….hasta que llenas a rebosar, no cabía más gente, así que mirabas y veías una puerta abierta de una iglesia, y  allí que te metes. De pronto una medio oscuridad común a lo gótico, en casi una total soledad, nos fuimos a buscar la luz del altar mayor y una pregunta.Santa Maria Sopra Minerva

– ¿Dónde estamos?

– En una iglesia, seguro, porque está tó llenico santos.

– Yá, y ¿En qué iglesia estamos?

– En santa María

– En santamaría aquí no se fía, ¿En qué santamaría? listura.

-..eeeeehhh, eeeeeehh, no vale tirar de guías.

– En Santa María Sopra Minerva- dije yo-  Acababan de colocarle un euro unos japos y se iluminó la capilla. #,#,# No hace mucho que subí a Filippino Lippi y recordé “en la Minerva”  término que utiliza Vasari en varios pasajes, ¡¡También en Miguel Angel!!. Les costó, pero reconocieron que estábamos en LA MINERVA. Aunque lo que les dolió fue, que les dijera que si me hubieran hecho caso, y hubieran buscado en la inglesia de san Pedro a Vincola “el moises”, en vez de en San Pedro, e ir a preguntarle al guardia suizo dónde se encontraba, hubieran hecho menos el ridículo, y no hubieran perdido media mañana yendo a tal iglesia a ver una esculturilla, a 10 metros, cuando podían tocar con sus manos una esculturaza, ahí mismo, la del cristo rendentor >>  #, # obra,  que recuerdo, a la que le dí algunas vueltas pues el literal es bastante  equívoco en Vasari,…., curiosamente el mismo Miguel Angel medio rechazó su obra poque le había salido una veta oscura justo en la cara, lo cual la afeaba, (no a mi enterder).

Incrédulos como Tomás, tuvieron que mirar la escribanía, “Michelangelo Buonarroti”,

– ¡¡Es de Miguel Angel!!,

– Pues sí, y se puede tocar, y puesto que no hay nadie, solo nadie nos recriminará tal acción. Métanle mano al mismisimo dios que si se le puede imaginar hermoso, poca diferencia le van a encontrar.- Dije, intercalando cosas de vasari

Los japos luego pasaron cerquita de nosotros atravesando al otro ala de la iglesia. El último, se acercó cámara en mano a la escritura, y debia saber leer cristiano, pues inmediatamente empezó a voces a llamar a los otros… y venga fotos al pié del cristo. Al final, el mismo que lo descubrió estiró la mano para tocar la estatua con dos dedos, ¡lo hizo!, y sonrió, pero miró a ver si le chistaban, yo me encogí de hombros, y le sonreí también.

Doy fe de mi mala,.. memoria también al ver  la tumba de Fra Angélico. De tan ilustre hombre enterrado allí juro que no me acordaba, Luego que apareció un sacristán o encargado, vaya usted a saber, y  le pregunté por algo que Charles, seguro que también lo habría hecho, yo más con gestos, que con palabras.

– Ese escrito que está encima de la tumba, ¿Es casual?

-Noooooóoo, molto lettere, tutto giorno.

Y lo acompañó con un gesto de montón, o pila. Pensé que la fotografía que le saqué tenía resolución suficiente para leerla, pero no. Y desde entonces no vivo, por ello me van a escribir 5 líneas cada uno en su blog en una misiva a Frá Angelico.

Por ejemplo:

Querido Fra Angelico.

No meo desde que le vi su tumba en la chiesa la Minerva, es decir desde que le vi una de esas misivas que le dejan, y que no pude leer. Es gracia surrealisata que espero alcanzar de tu recto proceder a quien no te ví aún, una sola teta al aire de la virgen. No tuviste que recurrir a ese artificio. Me las pinta usté tan virginales, tan cándidas, tan passstelitos, y los ángelos también para comérselos, tan lindos, que es un placer mirarlos. Son tus obras como una tisana para los ojos, relajan al miralas, creando usted paz donde solo hay un muro. Asi mismo le ruego por Paz y los suyos que acabaron con la quimio, que espero no fuera la chica de la plancha. Y para que eso se quede así. Píntele usted algo chuli al que mande pa tenerlo de buen humor. Sin más.

9 comentarios sobre “carta a fra Angélico”

  1. Hace ya mucho tiempo que me pase por Vicchio de Muguello para visitar el pueblo natal de Don Fra. Había aprovechado que mi escapada me llevó hasta aquella región Toscana de Muguello, tan diferente de lo que es el resto, para hacerme con una descomunal mortadela en el Burgo -también “de Muguello”-, que me recordó, seguramente por eso de estar en Italia, una película de la Loren en la que se pasa, creo recordar que toda ella, en una sala de espera de un aeropuerto acompañada de tan deliciosa pieza.

    Nada vi que valiera reseñarse en relación con Fra. Era un día de finales de diciembre, y hacía un frío que hacía saltar las lágrimas al tipo más duro de la región. Nadie por la calle. En realidad creo recordar que había poca calle, y al único paisano que nos salió al paso, únicamente le sacamos unas inconexas palabras acerca de la prisa que tenía cuando intentamos preguntarle por el Padre Pinturas.

    Por cierto, que dimos la expedición de aquél día por buena, tras poder visitar la villa de Caffagiolo, donde vivieron los primeros Medicis -creo recordar también-, y alojarnos en una especie de posada en Grezzano, donde las señoras de la casa nos prepararon una cena de fin de año familiar que todavía no ha sido superada. Difícil se lo pusieron a Bruneleschi y compañía, al hacerme testigo del largo proceso de elaboración de una lasaña casera, en la que el más mínimo de los componentes era preparado por ellas. Del café con correccione -es decir, aderezado con grappa-, mejor no hablar…

    Pero bueno, los cinco minutos que estoy robando al plato combinado que voy a deglutir, antes de seguir repasando la aplicación de normas de certificación, me han permitido gracias al paseo por tu cuaderno, salir volando aquél lugar en otros tiempos. !Bien por el Padre Pinturas y su señoría!. Me voy.

    Salud

    P.S.: ¿eso de la carta a Fra queda en el debe de los Laberintos?

  2. a lo último, Charles. Podría ser un motivo como cualquier otro para emborronar otra cosa mucho más gustosa que una ISO. Aunque no fuera el cuaderno de Laberintos y fuera un cuaderno de papel, si sirvió para remorderle, perfecto.
    a lo último, juas y rejuas, así que usted también es amante de esas mortadelas para mortales, que están divinas…¡bien!,

    Salud un fuerte abrazo Charles,y recuerdos a tu gente.

  3. Me apuesto los lazos del polisón, querida, a que miró Vd. dentro del paño de pureza del Redentor, a pesar del bronce. ¿De veras le tocó las cachas al miguelangel? ¡Qué envidia! Serían blancas y turgentes…
    Como se fíe Vd. de que yo escriba algo en el blog, que voy volá a todas partes, va lista. Pero le aseguro que visitar el convento de San Marcos fue una de las experiencias más deliciosas y hermosas que recuerdo de esa ciudad hermosa y algo pérfida.
    Y le agradezco con toda mi alma su ruego a don Guido di Pietro en mi favor y en el del señor conde.

    Un beso enorme, querida. Fasolt le reitera sus ínfulas

  4. pues vaya que sí corazón, le pase la mano ¡pero bien!, a toda la turgencia que se le puede extraer a una piedra pulida al máximo. Vasari tenía un termino para la sensación que deja: “morbidezza”.
    También recuerdo el convento de san Marcos, entrando y saliendo me mojé bien, caia tela de agua. Las celdas me resultaron agobiantes, demasiado pequeñas, demasiando austeras, quizás han querido reflejar más el momento de Savonarola, tipo tenebrista por ser suave en el término, que ese rayo de luz siempre positivo que era fra Angélico

    Un gran abrazo Paz, y dele un pellizco con “morbidezza” de mi parte a Fasolt

  5. Bueno, llegue desde el blog de Paz (alias la condesa) a ver de donde venia su post y veo que anduvieron perdidas por las iglesias romanas. Bueno perdidas pero mirando una obra de Miguel Angel a la cara, que no es poco.
    Roma es inalcanzable para nos, con dos hemisferios y un oceano de por medio, pero tenemos un museo donde hay replicas exactas de sus obras (y de toda era) que es ungusto y nos compensa un poco.
    Muy buena la carta al fraile pintor!

  6. mármol puro y duro, no tema que 20 o 30 turistas locas por el arte le pasen la mano al año .. eso durará la eternidad, tema peor la regañina que le puede caer si la pillan. Un momento como el que tuve sin nadie por los alredores no se da muchas veces.
    Pero tiene usté toda la razón, los polícromos por mu güenos que estén no debería dejarse manosear, y por las beatas menos, que contagian la gripe. Que le metan mano a los curas, y les quitarán la cara de bacalaos que tienen.

  7. Alyx, te había leido algunas anotaciones, haciendo clic por mujeres de roma, y no me gusta leer, y menos escribir, pero es que tienes un nik imposible de no darle, suena como una trompeta que retumba Alyxxxx haciendo eco … fa-derrrrr-lan-d, como de viajero que te va a contar una historia al contraluz de una pipa, con montones de sombras que se mueven por el fuego ya cediendo al fondo del taberno.
    – Jovenzuelo ilustrado bienvenido a bordo, ¿sabrías leerme historias que me gustan?, si es así serás el cuantacuentos del barco.
    – Dijo el pirata del ojo bizco
    – ¿Y qué historias te gustan?- Preguntó el joven grumete.
    – Encerradlo en la sentina, ha venido a robarnos el tesoro.

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