artýculo

escuela

Llevo tiempo diciéndome tengo que escribir algo, sobre qué no es una escuela gracias a dios. Y como le digo yo a mi cuñado: tienes que llevar a miss sobrina a la escuela de una granja, en vez de a una granja escuela, para que sea consciente, no de lo que aún no tiene, sino de lo que puede perder, y quizás empiece a sopesar el valor de instrucción de un solo libro, en vez de patearlos. Javier Martinez ha perdido la fe, en internet y ha dejado de postear, >>, hemos perdido un gran pedágogo en la red, debe estar en la gloria en brazos de un buen amante, sniff, que envidia, vamoayá.

 

si mi sobrina escribe artículo con: y griega, estaría a un tris de soltarle una antipedagógica colleja, pero últimamente la inventiva en agregarle o separarle algo al radical frisón, art, es tal que , artýculo, podría ser una de las salvajadas bloguistas que discurren por la red. Podría ser dependiendo del encuadre, hasta una especie de clave anarkastika,… por que todo depende del encuadre y de la composición que hagamos, pero encontrarla con un correcto acento encima, te lleva a pensar en muchas otras posibilidades, por ejemplo en un eslavo confundido, escribiendo una carta a su novia Marýa, o, en la aplicación de un corrector de htm

– un café???

– no gracias.

pues eso, y allá que te va, 7 artýculos “corregidos” de cojones (¿porqué me marcará el corrector metagráfico “cojones”?, cojones es con j de joder ¿no?)

…estaba escribiendo, que dependiendo del encuadre podemos llegar a conclusiones varias, pues la composición en el arte, me parece que es parecido,

a veces cuando voy a visitar a mi sobrina, o cuando paso a amargarles el día a mis examantes por su casa, flirteo con sus juguetes, o mas correctamente escrito, los juguetes de su hijos, y les dejo una composición, dios me libre de acompañarla de ningún radical art, y, siempre resulta que me pillan, pareciera, que no logro jamás dar con una composición mía que logre pasar por una de un niño, por mas que lo intento y lo intento siempre me pillan, pues resulta que esa de ahí arriba , por fín la había logrado colar y en esto que llega el pendejo del retoño, se me encara delante de mis dos examantes, ahora están casados, y me dice:

-… que no te vuelva a ver tocar mis juguetes.

Y me pregunto, yo:

– ¿Que vió él que no vieron los otros?

13 comentarios sobre “artýculo”

  1. pues sencillamente que una de las patas de la mesa-trono está descalza y eso significa, deconstructivamente hablando, que la interacción de las partes de la cadena se ve interrumpida por una vuelta a la fase anal de los dos canes que como tarden un poco en desmontarse se les orina en plena cocorota.
    He dicho y qué bien me he quedado.

  2. Cojones es con jota necesariamente; si no, sería cogones, que viene a ser lo mismo que cagones, lo que haría referencia a la fase anal, como bien apunta Vailima. Fase anal que también va implícita en art-ý-culo. Deconstructivamente hablando.

  3. Da igual, los niños notarán que has tocado. Si quieres hacer una composición parecida a la de una criatura, basta con hacer un montón con todo lo que encuentres, dejar encima algunas migas de pan, galletas y unas gotas (generosas) de leche o colacao.

    Para un efecto más realista añadir unos lápices, recortes de papel, y un algunas manchas en la mesa.

    Al limpiarlo todo el niño/a dirá que los trozos de papel eran muy importantes…

  4. me voy a re-explicar un poco más,
    alguna virtud o peculiaridad en alguno de los elementos se me escapó por puro desconocimiento.
    es decir el problema de los anacronismos en la interpretación del arte es muy importante, unos detalles en el encuadre cambian la venus de Urbino de un desnudo libidinoso tal que una pose en plan puta por una obsequio marital correctamente entendido en su época.

    “pué” me temo que algo así se me escapó: no sé,… quizás el caballo es propiedad exclusiva y solo lo pueda montar barbi, de tal manera que si le pones otro objeto encima el niño dirá: ezo-noé-azí

    ustedes que tienen más conocimiento ¿no pueden arrojarle una mano a esta irrespetuosa cabeza?
    un saludo

  5. va a ser eso,
    yo aclaro que: flirtear con sus juguetes, no es subirlos a flirk, yo no paso de intentar ponerlos colorados, alguna frase tendenciosa y susurrada para poner nervioso a Kent si, pero… os juro que no he pasado de ahí, los juguetes me resultan demasiado sosegados igual estaba colorada, no se,,,, pero barbi no sale, en la composición,..
    No termino de “cerrar” el encuadre, aunque gracias por tu ayuda Vere.

  6. “¿Que vió él que no vieron los otros?”

    supongo que supo desde un principio que esa “composición” no era suya

  7. Estoy seguro, que aún no ha alcanzado la maldad de intentar componer nada, es decir los juguetes se quedan como se quedan y el retoño, olvida cada 15 segundos, donde diantres dejó este o aquel y en que posición, si no lo encuentra simplemente lo busca o clama a sus padres ayuda,…
    como bien dice mas arriba salamandra posiblemente haciendo un montón y dejando caer galletas y colacao el perceptor quedaría engañado 1000 veces,
    si los colocáramos de menor a mayor o en grupos de colores, si percibiría que ese orden es de tipo escolar y no “casero”, y que él no lo habría hecho.
    intento ponerles en la tesitura no de un cuadro de un aprendiz como Tiziano (salven las distancias por favor) por ejemplo en el taller de Bellini donde el maestro por la noche se le colara al alumno y le retocara el cuadro aquí y allí no, sino que en su rincón, coge el montón de polvos de pintura que prepara: botes frascas pinceles y trapos y se los mueve de una determinada manera dentro del mismo caos,
    y el zagal llega por la mañana mira, recoge todos y lo deja como estuvo antes, Bellini llega y se queda sorprendido, ¡¡todo está donde estaba antes!!…,,¿¡!?
    ¿en donde falló?,
    el caos que cree haber visto el maestro, tiene un orden y unas reglas que el maestro no conoce, el maestro entonces es el alumno, si quiere conocer las reglas de ese caos tendrá que preguntar al alumno.

    Yo Carlos, muchas veces, mirando a los niños me siento alumno.

  8. Creo que eso de poner los clicks boca abajo es lo que te descubrió. Lo de los pies en tierra es muy de ellos, nosotros,
    “los maiores”, somos los que los tenemos todo el condenado día intentando alcanzar las nubes. Eso es lo que te delató.

    Salud

  9. tu razonamiento es contundente, de observador preciso,
    Había tenido un par de casos con niños mas pequeños, coges el dibujo y lo pones de lado automáticamente ellos lo ponen “correctamente”
    si les preguntas el “poqué” te contestan:
    – ¿no ves los pies?
    – Siiii claaaaaro ahí están…(juas)
    de tal manera que la regla general es: los juguetes están de pié, caídos o tumbados, pero no con los pies “parriba”, eso solo se ocurre a una tontaina como yo,… intentar tizianizar el post en plan novelesco.. vamos a dejarlo aquí.
    un saludo charles,
    (sabes que nunca posteo las despedidas así que vuelve pronto)

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