alloro

volver al Prado. Cuentan los guías oficiales, que con Rubens, vino la moda de poner loros en las copias para distinguirlas de los originales. La verdad es que antes de Rubens es difícil de encontrarlos, me auto explico que aún las líneas mercantiles no estaban establecidas con el caribe, desde donde provenían principalmente antes de abrirse las lineas marítimas con Asia, mucho más tardías. Si alguien tuviera que pintar el paraíso seguramente pondría estos animales adornándole, pero no se les encuentra pintados, porque no llegaban y lo que no se puede ver no existe, pues no existe a la conciencia, y es difícilmente imaginable. Al menos se necesitaría una descripción, y tampoco se encuentra estas referencias históricas, desde las que los artistas pudieran explotarlas. Quizás al más sublime cabezón de todos los pintores hasta nuestros tiempos, el Bosco, se le hubiera ocurrido meter alguno en su jardín de las delicias, pero…..no. Parece ser que el concepto de invención absoluta no existe, siempre arranca de algo, el arte lo corrobora, y el Bosco no alcanzó a ver un loro ni oyó de su existencia por eso no puso ningún loro. Allí donde hice contar una vez a una de mis sobrinas de «castigo» todos los pájaros, y claro cuando le pregunté ¿hay algún loro en el jardín de las delicias?, no supo responderme, las variaciones de aves son muchas, sobre todo de faisanes y pavos reales, pero ninguno tiene el pico retorcido de loro, seguro. El gran surrealista distorsionador y recortapega perfiles, no dio con el loro, ni tampoco pintó dinosaurios, por lo mismo. Hasta Francesco Rossi llamado Salviati, no se vió un loro según los guías infantiles del museo del Prado. Pero bueno, la cuestión es que: El Prado quizás es el museo con menos loros del mundo, y esto puede ser un piropo donde achacaríamos a otros museos sobre todo americanos cargar y tragar con fiascos porque si no hay más obras no van a aparecer. Pero pero pero, es un problema no tener loros en el Prado, con lo llamativos que son, y el juego y glamour que dan, por que palomos cojos, los hay a patadas, ¿pero loros?

Les alumbro: En el siglo XIX tiene pintado el Esquivel uno que tira a cacatúa. En el XVIII tiene un retrato Raphael Mengs, y ya en el XVIII no encuentro ninguno, pero en el barroco, Bruegel tiene 8 loros y medio, los no expuestos es imposible contarlos, (y nunca lo sabremos pues el prado no encuentra espacio para exponer sus obras y otras muchas, aunque siempre lo encuentran para poner una tiendecita más). Rubens tiene pintados 4 y alguno que comparte con Bruegel, y juraría que dos periquitos, y una cacatúa. Jan van Kessel «el Viejo» pintó otro que tampoco tienen expuesto, y encima de los cuadros de Clara Peeter me pareció ver otro de Frans Snyders. Pero hay uno que parece que le hubieran pintado el cuadro para él, si logran encontrarlo lo entenderán, y además lograrán que les ceda un sillón de Vasari, en esta visicitud me tiene una de mis sobrinas, y que no soy capaz de solucionar, ella me jura que ese loro existe y está expuesto, ¡¡¿ME PUEDEN AYUDAR?!!.

Con una hermosa mirada franca y dulce, pero romanticamente desafiante en su sonrisa, creo,

Carolina Coronado

que el pintor se divirtió realizándole su retrato. En estos momentos revisan cualquier cosa que despida tufillo femeninonista, luego, no creo que tarden mucho en dar con ella, les añado una imagen decente de su retrato, por si la tocan, Porque, que me da pena las imágenes que tienen por internet , he tenido que esperar el cambio de turno de los vigilantes para llevármela, porque empiezo a entablar conversaciones con algunos y algunas en el Prado y me cuesta poner a estos en evidencia por una imagen… Discutiendo con alguno de ellos me cuentan que María Luisa Mora fue la restauradora que se encargó del retrato de Lucrecia del Fede la mujer de Andrea del Sarto, y que a mi parecer dejó plano, pero no logro aún sonsacarles de la sarcástica sonrisa que esbozan de; ¿qué hacia la restauradora de Goya con un cuadro renacentista probablemente con esfumato?, (espero que no me estén tomando el pelo) uno de ellos tirando a dar me disparó. – Si hubiera sido tío en vez de tía, lo sacan en el telediario, pero las chicas, peor que los médicos.- Debo hacer notar el despliegue de información de todos los medios desarrollado respecto a la restauración de la obra de Durero, Adán y Eva, sita a unos metros de la «Lucrecia».

Es como todo, tras observarla detenidamente de cerca, a mi la intervención me parece correcta, con una cierta dificultad añadida, la obra, las dos obras tienen una curvatura cóncava hacia la vista, de unos tres dedos, una técnica antigua para conseguir perspectiva y profundidad en las tablas, y que se pierde con el auge del lienzo, esto hace, que al moverse el observador, cambien los brillos y las luces de la obra, que ahora resaltan y que antes estaban prácticamente perdidos. A mi juicio el trabajo correcto de un restaurador es aquel en que no se le nombre, también es una chica, si quieren saber de ella, en internet no lo van a tener difícil.

Hans-Peter Feldmann, no se parece en nada a Tintoretto, a quien terminé de traducir a pelo, (casi me quedo embarazada) está dentro de la vida de Battista Franco quien no me sube mucho, todavía. Llegué a ella intentando corroborar la tesix inversa de que Vasari no es un cabrón con pintas sino que pintando es cabrón, no insulta por gusto como yo, sino que defiende económicamente una facción artística a quien representa. Le comenté de pasada a Freia, en un encontronazo en el Prado, que posiblemente Vasari vio pintar a Tintoretto, mientras realizaba las primeras series en San Rocco, probablemente se maravilló de la portentosa técnica sin correcciones, sin arrepentimientos, sin dibujo previo, como un animal. Léanlo que no les cobran, en la Vida de Tintoretto, y no se dejen engañar, no lean lo que escribe, sino porqué lo escribe, no siente lástima por la poca formación que postula de Tintoretto sino pura y sana envidia injuriosa de un maestro genial. Les decía que las obras de Hans seguramente no serán restauradas apasionadamente por funcionarias y lo raro es que una de sus obras sobreviva más allá de unos años, pero, su visión del arte tiene un poco de la famosa anécdota de Tintoretto, mientras que los modernos se ponen a pensar que poner en una exposición para llamar la atención, Hans la pone, la llena de obras y la quita para irse a otro lado, mientras nos dice,

– Esto esto esto es todo por hoy amiguitos,y ya quedo para volveR.

 

 

14 comentarios sobre “alloro”

  1. Ay, anarkasis, estás hecho un pozo de saber. Incluso de saber lorístico, unas aves que tienen fama de parlanchinas pero de poco seso en la conversación. En realidad, se dice de ellas que son delatoras, aunque involuntarias. Eso de repetir lo que se oye pone en compromisos a mucha gente. Ya ves cómo esta el patio en ese tema. Si los loritos de los cuadros pudieran hablar también (que a lo mejor hablan, oye) quizá nos dirían muchas cosas de los restauradores/as. Besitos.

  2. Isabel corazón, estas navidades no puedo regalar algo tuyo, o me repito.
    Ponte ya a trabajar para que las próximas no tenga que darte la charla,
    Un fuerte abrazo, también a tu marido.

  3. Vaya pedazo de lección, Anarkasis. Me ha pillado haciendo las maletas, cubicando el interior del coche para meter en él además de lo dicho, la silla y amoto de su pequeña eminencia, así como las impedimentas necesarias para la travesía que abandona el puerto mañana. Mis entendederas han hecho lo posible por asimilarlo todo, pero apenas han dejado lugar para llegar a una conclusión digna de este lugar. Es como un buen cocido, que hay que dejarlo reposar.

    Me queda una duda, ¿que cuadro es el que merece tan querido y vasárico galardón?. Lo digo porque ha despertado en mi la añoranza de tiempos muy queridos y, como si se tratara de una valiosa antiguedad, procuraría aportar mi grano de arena para su consecución.

    Me voy pues, y cuando vuelva espero hacerlo con el Tornavientos. Espero, aunque no se si se dejará.

    Hasta entonces, salud y buen viento.

  4. Que mañana, después de la maní vengo con más calma y releo y comento con calma. Me ha dejado, querida, patidifusa ( o más bien loridifusa) con su vasto saber ( y esto va muy en serio)

    Un abrazo querida… Y el champán lo pongo yo. Mil besos

  5. buffff si estoy liá.. tengo que sacar 3 segundos y medio para contestar o ustedes me van a mandar al guano.

    Mi querido y estimado Charles, sabía que cogerías el guiño a la primera, (uii perdón, coger para los argentinos, es tema de recogimiento …., bueno esto de los internetcionalismos.. Hace unos días en http://literotismos.blogspot.com/ , me enteré que Santaclós en México es una mamada)
    Te decía que es un juego para «guías infantiles a prejuveniles», no se necesita material ninguno ni lapiceros para tachar ni pegatinas para pegar, a lo sumo te apuntas o imprimes los autores que ya te digo tienen loros, para ayudarles si hiciera falta e intentas buscar ese otro que mi sobrina de una manera absoluta, en jarras y dando un zapatazo en el suelo dice que: -¡¡Existe!! -. Solo me escribió una pista, que me despista más, además del inri de que la letra se las trae, quise entender que ponía «si vas ligero no lo ves» pero podríamos leer «si vas, di jero, o no lo ves» o «si vas, liguero ves», yo estoy probando con lo primero, ya te contaré, además he visto una nube que anuncia vientos, nuevos vientos.

    Freia, corazón grande, estuve en Cibeles al volver del prao, y se veía bien llena la Gran Vía. Paré el coche para tomar una foto de la mani, y me vino por el lado derecho el guardia,
    -..ñorita, circúleme, y aunque no lo necesite, que se ponga el cinturón, que realza la pechonalidad.
    Y marché compungida para casa aunque con el ánimo muy alto por el piropo.
    Usted, no me juegue, que me quita el Vasari, pues conoce los gustos de mi sobrina y el prao de peapá, pero se lo puede proponer al dire de los amigos del Prado. Se pone un sillón y a quien dé con el loro se le saca una foto sentado en él, un poco de desenfado, no iría mal para la carcoma.
    Insisto en lo del Champán, yo por lo menos pongo una si no es champán será cava, pero hay motivo para elevar el ánimo, y espero poner otra más si todo va normal.

    A ambos, les digo que del «vasto saber», nos baste con que solo implica un poco de tiempo perdido, (el cual no tenía más remedio que ocuparlo). Puede que con la manera de relatarlo los engañara un poco rellenando el post (les pido perdón), y parezca tema de saberes, pero no lo duden que si no está escrito es que no debe estarlo, a lo sumo esta nota marginal en este blog y.

  6. No, pérame compadre, Santaclós es Santaclós (San Nicolás, papá Noel o comosellame)

    «Una mamada» en México es una mala jugada. «Hacer una mamada» significa hacer algo que perjudica a otra persona:
    «Una mujer le dice a su marido en la cama -¿Qué es lo que quieres? -¡Hazme una mamada!- responde. Ella le pone un ojo morado y le roba la cartera.»

    Decir que Santaclós es una mamada es decir que es una mentira 😀 por lo tanto tu frase que «Santaclós en México es una mamada» es gramáticamente correcta pero filológicamente incorrecta. O sea, decir que «Santaclós en México es una mamada», viene a ser una mamada ¿Fuí claro? (espero que no)

    Lo que sucede con los loros es que no existían antes de Salviati. En una pesadilla por comer morcillas podridas, los inventó y comenzó a pintarlos; entonces Dios vió que aquello era bueno, pero lo ponía en problemas, así que tuvo que inventarlos, pero ya no le dió tiempo de pintarlos en los Boscos, porque se le escaparon la mayor parte antes de que les diera la segunda capa de pintura.

    Mi compadrito……no sabes cómo te envidio por poder ir al museo del Prado, los que lo han visitado me dicen que los Boscos son una maravilla.

  7. Juas juas y rejuas :-))…me gusta que me envidien, ¡ashss!.. Sí, el Prado es como estar en una casa putas, todo lleno de tíos y tías desnudos, y muchos corriéndose para dar envidia. Voyeur-total.
    Y…bueno, me ha descubierto, (no se lo diga a nadie). Debajo de mis faldas está un producto de la enseñanza estatal, que no sabe escribir, pero intento comunicarme. Así que no será la primera vez que me corrija si nos cruzamos. Ahora la puta crisis, me está jodiendo. Si posteo, no me queda tiempo para ver un video porno, y así todo,…
    Conclusión: me va tan mal que me place que me envidien.
    Pero la verdad es; que envidio yo su biblioteca, y su buen humor.

  8. Estoy regular, mi mujer espera que ordene la casa y prepare la comida y estoy leyendo el post y al final me he dado cuenta gracias a la foto de que necesito una silla de altura regulable para mi telescopio.

    Respecto a la pista me gusta la del liguero, pero seguro que no conduce al loro.

    Feliz de todo.

  9. ummmm, me dice mi sobrina, que Salamandra si va al Prado, casi seguro que no encuentra el loro, y me pregunto yo, que, ¿a cuento de qué, ha llegado a esa conclusión…?, porque usted era uno de los mejores vasaristas, doy fe.

  10. Si voy al Prado será acompañado, (Sra. Salamandra, niñas…) y si me pongo a buscar el loro va a ser la leche. En cualquier caso la suerte siempre está ahí y a lo mejor es entrar en el museo y ver el loro a la primera…

    1. por lo general el que más a la vista está, resulta el más escondido. Así trabaja nuestro órgano de la vista.
      Me parece que este es el que está frente a la salida de los ascensores en la 2º planta. Un cuadro enorme, retro y que no entra entero en una foto, y que gusta a los menores..¿?
      El loro está en todo el medio exhibido como presidiendo la fiesta y nadie dice de haberlo visto.
      No obstante usted habrá subido por la escalera lo cual le ha imposibilitado el verlo por mucha atención que pusiera. o ¿me ha fallado la intuición?

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