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una cola in presionante

Morea y la cola de Jasón
Moreau y la cola de Jasón

Recuerdo un viejo chascarrillo de un marinero, en que en el pajarito dormido, tenía un tatuaje que ponía “recopla”, pero al poco de animarle y alegrarle la vida se desperezaba, estiraba el cuello y decían que había que leer: “recuerdo de constantinopla”.

Quería introducirles alegóricamente a mi in-presión cuando llegué en compañía de varias sobrinas y un amante despistado y con pocas ganas de ver arte, a los cuales dejé en la puerta de la fundación Mapfre en el paseo del prado de Madrid, en tanto corría a dejar el coche para que no se me pasara la vez. Pero al llegar, la cola estaba bien retorcida en el patio, vamos que de a tres veces más que en la calle,

Entrando por fin la cola por la puerta, y con ella alegre, comenzamos a frotarnos las unas contra los otros, intentando ver impresionismo,

– Pero ¡joder! ¿dónde lo han puesto?

Había de todo, muchas cosas raras escritas en la pared, para no decir Barbizón, muchos paisajes de Barbizón incluso puntillistas, pero poco, muy poco impresionismo, había: retratismo del bueno y del malo, clasicismo, neoclasicismo, un espárrago, simbolismo, chinismo (que llamo yo esto, a los pintureros al estilo japochino), y cinismo, mucho cinismo en querer colarnos una retrospectiva del impresionismo impresionante, in presionante, o dígase de quien te la quiere meter a presión. Poco más de 30 obras entre 150, Aunque alguna mítica como el Monet de la “Gare Saint-Lazare”, va un enterado que estaba justo viéndolo, que le decía a una esplendorosa rubia que se dejaba meter ideas, que había otros 3 más por lo menos, variaciones de ese, y me lo reventó. Y buscando es verdad. Así que a tomar morcillas el mito del bachillerato, …¡le iba yo a meter al gárrulo del profesor de historia del bachillerato!, ¡menudo mamón!. Les cuento, “la verdad”, que tiene casi tres metros, otro peazo chorba sin pelos en las ingles ni en los sobacos, y que no me pude traer, y las sobrinas con el cachondeo de los pelillos todo el rato, que desde Bouguereau andaban con ello,… bueno me pude traer el del adorno en la colita y al amante que no paraba de fijarse en eso si era o no era, y este,

Galatea te desprecia
El desprecio de Galatea

porque la pequeñez agobiante y frotativa de la sala que no deja ver los cuadros, además de la mala iluminación, esto lo dije en la salida a un azafaifo muy guapo, si van ustedes a lo mejor lo han solucionado, tiene un punto muerto en un rincón justo donde estaban estos de Moreau que ahora tales imágenes son tan mías como suyas, excepto la ministrísima y allegados a la sgae. Esta última a pesar de no lograr enfocarla del todo, (la ministra digo) deja ver el gesto de desprecio en lo labios, una pequeñísima mancha de color, de este hermoso cuadro, en definitiva la muestra es otro remate (7º u 8º ya) en alquiler del museo dÓrsay. “A caballo regalado, no hay que mirarle los dientes”, dirán ustedes. La cuestión es: ¿cuanto es el precio sombra conjunto que están pagando estas instituciones: caixa y caja-madrid comisioneados por la barrronesa y, ¿a cambio de cuanto-qué?. Curiosona, me gusta saber del pajarito, de su hermosura, de lo bien que canta y de lo grande o in presionante que puede llegar a ser, si me lo dicen en millones de euros como que trago menos saliva. Ignacio González por la comunidad de madrid , Gonzalez Sinde por la mancomunada ministerial y Juan Antonio Gómez-Angulo también en ayuntamiento común, se montan un trío, y se dan unas meriendas de negros a la cual no me invitan, y ya que lo pago yo, entre otras, y que furtivamente me obligan a moverme, me gustaría saber cabal en cuanto tengo que impresionarme.

¡Ah!, y cuidado con la exposición, que tiene mucho peligro para las sobrinas, muy didáctica sin quererlo.

El tamaño si que importa

en una exposición como “las lágrimas de eros” llegas a la puerta con infantes de la mano y ya empiezan a mirarte rara rara, rara,… Entras y también, te miran rara, rara, rara, cuando te pones a jugar al veo veo…
– Veo veo una cosita que empieza con la letrita Pi,
huy perdón, he dicho p
– ¡Pi-li-la!,
-No
– Pin-tu-ra
-No
– Pico, es pico,
– El que tu tienes corazón, que nó de nó,,
– Picardía,- Dice una señora mayor entre divertida y sorprendida de ver los pimpollos sin ningún problema viendo las obras..- le sobra picardía,
– Bueno – Salta Picajosa, la compañera, – la que tu tienes, acércate a un quiosco a comprar cromos de princesas, ya verás lo que es picardía- dirigiéndose a la más pequeña- ¿tu coleccionas cromos de princesas?
-¡ Anda ya! , eso es de pijas, que juegan a los novios, yo colecciono pokemon y tengo varios legendarios.
La colección es acta para todos los públicos, aviso a navegantes, cosa que no ha hecho el comisario, quizás piensa que esto atraiga aún a más gente, y, posiblemente sea así, durante mi visita, estaba a tope, y ni un menor, esto es un mal entendido menor, como toda la exposición, el guión de Bataille, no es el guión de Bataille, hay churras con meninas, y algún Philip Pearlstein, que no se que hace allí ¿?, y en general un gran lío de obras en una linea totalmente difusa. En el fondo algo parecido a la vida y obra de Bataille, igual es un homenaje al susodicho y no me he enterado, o, igual faltaban unos cuantos látigos y alguna “afoto” desnuda de su mujer,… Yo no me llevé a Engaño, porque no quiso venir, viendo antes las obras en la web, y estas le decían que eso era: totalmente acto para todos los públicos.
Tenía la ventaja de conocer las obras, pero no su tamaño, y esto importa, realmente lo que me importaba de la exposición era conocer algunas de las obras de tu a tu, y alguna Cleopatra que tenía como otra más, impresiona, y algún sueño de Endymión, decepciona. No sé como la luna logró tener más de cincuenta hijos con esa cosita tan pequeña, y entre todas ellas encontré la siguiente obra:

Antonio Canova
Antonio Canova

rara, rara, rara, búsquenla en internet, o en algún compendio de obras de Antonio Cánova, nanai de nanai, así que sin más me la traje pacá.
Canova es un gran entendido en “lágrimas de eros”, solo con este autor se podría marcar una linea, lo suficientemente clara para abarcar desde allí el tema. El comisario Guillermo Solana, no precisa con obras esas petite mort encubiertas, más bien entreabre una cortinilla e intenta “clarear” el tema eros, y este, claro, llora.
– y si os dais, es con Pi de Picha. Porque con buena Picha bien se jodE.