El caminante Giacometti

No había visto una pieza grande de Giacometti, hasta esta que les acompaño, en el museo de arte moderno de Roma. Hay una muy parecida actualmente  en la fundación Mapfre, donde dan una exposición, GRATIS, según se lea.  He leído en algún blog, que ha costado un millón de euros, así que alguien los va a pagar, corramos un estúpido velo sobre el tema. Solo decir que el tamaño de la pieza, y en el tamaño de sala no acompaña. La sensación no es tan pronunciada como la que tuve en Roma. Me parece que necesita observarse a una distancia y permitir acercarte, y volver a irte. Que yo lo diga no implica que ustedes perciban como importante ese matiz dimensional, ni que esto lo sea.

Si Alberto Giacometti hubiera conseguido el trabajo de la plaza del Chase Manhattan en Nueva York , yo hubiera buscado ya alguna escusa para visitar N.Y. y haber ido y verla.  Si no lo sabían soy un alma fascinada con lo raro y diferente, y este tío les juro que es, raro raro raro en término puro vasariano. Las piezas, sobre todo de la última época, son inconfundibles. Además su propio aspecto raro, seco y a la vez tristón, como si tuviera “pisaounguevo” todo el rato., es esa impresión la que da en las fotografías, Una cara terrena, con unas arrugas  tremendamente pronunciadas. Y en sus obras no hay lugar al gesto terrenal, solo espíritu con dimensiones. Quizás su propio aspecto, añadido al pesimismo negativo que parecen irradiar a primera vista sus obras, echaran “patrás” a los paganos. En contra del criterio del arquitecto. El caminante y la mujer parada, pensadas para esa plaza, es una de las peores  decisiones de inversiones  que realizaron aquellos paganos. Algunas personas no tenemos la virtud de comunicar bien, Giacometti tampoco. En mi caso se nota de lejos que ya me gustaría poder sujetar esa indolencia de artista, pero para eso: 1º hay que ser artista, y luego, raro. Tan raro que el tiempo sea incapaz de quitarte en lo más mínimo la razón, de haber sido diferente.

Buen fin de semana caminantes.

6 pensamientos en “El caminante Giacometti”

  1. Yo también tuve la sensación de que no era tan grande. Faltaba espacio por todas partes.
    Suscribo C por B todo lo dicho por Vd., querida. ¿Tuvo tiempo de ver el documental de algo más de 20 minutos con juan entrevista a Giacometti? Da muchas claves de lo ratito que era. Y luego está ese fascinante taller de 18 ms.2…
    Mañana hablamos sobre todo ello.
    Un abrazo muy fuerte.

  2. Efectivamente, y como usted decía, nada que ver con “el caminante” que colocaron en la Calle Eduardo Dato de Vitoria, aunque sigo insistiendo en que mis pocos conocimientos de estas cosas, me hacen ver en el de Vitoria una copia del Giacometti que usted comenta.

    http://www.flickr.com/photos/javibphoto/8343107740/

    Afortunadamente, no parezco ser el único, y si tiene el tiempo de echar un ojo al video del enlance y el texto que ha redactado quien lo ha colgado -con otros enlaces del mismo tono-, verá que no fui el único en pasar de creer que era una copia a que se podía tratar de otra cosa.

    http://www.youtube.com/watch?v=plrASTuq7ps

    Salud, amigo

  3. Ese acercarte y alejarte de una obra, sea pintura o escultura, se complica bastante con los años, las gafas bifocales a dos distancias y la simple vista a una tercera. Paso atrás y vista por arriba, otro paso atrás y gafas fuera, tres pasos adelante y a mirar por la media luna el rótulo o un detalle, levantando las gafas y echando la cabeza atrás, con el correspondiente martirio de cervicales. ¿Hay quien de más por amor al arte?

  4. (No se si soy yo o su página, pero el comentario que le dejé hace unos días se ve sólo en ocasiones?)

  5. joé con el programa del bló, menudo atasco me ha dejado, es que no me ha reconocido ni a mí, (¿?), y yo pensando
    -Tolmundo de vacaciones?…
    Freia, algo hablamos si, pero siempre se nos queda algo en tintero, (no vi el video), igual paso de nuevo y te comento.
    Charles, al final no se si ese “efectivamente”, es que le dejaron tiempo para echarle un minutejo,.. si, el caminante de Giacometti es existencial más Beckett que Sartre, no parece que se parase a comerse un helado como el de Vitoria, que tampoco esta mal, es que son amores distintos como decía Gila.
    El Senior Citicen haciéndose la mayor, erre que erre con que le compremos un moto eléctrica para visitar los museos, no se si va a colar en los próximos presupuestos, pero si es para que vea el caminate y la mujer parada, estará bien empleado
    Un fuerte saludo a todos

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