Del estilo, del alumno y del maestro

Andaba sentando cátedra, que es como llaman al culo de un troll por el internet, y en un momento y a traición, en una de esas visitas… una de mis sobrinas aparece con el esmarfón y me arrea que si conozco el fondo de esta, (esa canción de más arriba), de una tal eva nescencia, que le sonaba decía, y tal, … tomo aire, y de perdías a la c/ Montera que decimos por madriles, y le suelto que eso es del “requien de Mozart”. Un mal presagio, ahora es cuando me pilla, pensé… y agregé ya tarde, “ME PARECE”, y, efectivamente, tardó medio minuto en regresar con el portatil, el yutube, y el requien de Mozart… Justo a mano derecha aparecía lacrimosa. Le atizó el clic mortal, y ¡Anda que!, salió el conejo del color que pedí.

Sin cera mente la mia, ni con cera notarían la diferencia, no está para la música. No la cultivé, y de donde no se planta no se recoge, que por lo que fuera, no había ni maestro música donde me tocó. Anotando para los que dicen que antes estaba mejor la educación, NI DE COÑA, igual anoto para los que dicen que va a estar mejor con inglés bifido, NI DE COÑA.

Tengo que añadirles, que estas orejas, lo poco que les ha florecido es gracias a internet, y los blog de música, así que si atiné la rezzzpuezzzzzta, es más gracias a muchos de ustedes, que a mis estudios preliminares. Luego quien diga que internet no es una alternativa a la educación, es que como yo, tampoco tiene mucha educación en todos los sentidos, además del oido. Después de todo puedo afirmar que ya estoy entre el 50% de la población que puede reconocer alguna obra de Mozart, y es gracias a internet.

Desviándome del sentido de la vida nacional en términos macroeducativos, me centro en retorcer el sentido microparticular de la educación de la máldita sobrina esta que me ha crecido…  y le digo, “que mal maestro será, quien solo copia de su maestro”. Así que poco tienes que envidiar de la Eva esa, que nunca será más, ni siquiera menos pues ya lo es, …, todo esto porque recordaba que en la vida de Mino da Fiesole, refiriendose al estilo propio, eso que tantas veces aparece como “de su mano” o a “su manera” en Vasari, y que transformaríamos en estilo, pero ese vocablo anda ahora mismo corrompido por los armarios, deformado y adornado en estililsmo de peluquería, por lo que no procedo. Y en tal que así me estoy explicando, me doy cuenta que, el maldito tallo de mimbre de mi sobrina está guasapeando, totalmente ajena a mis disertaciones. Me está volviendo loca, y me deja hablando sola, otra vez. Me lo tengo merecido, es mi sino