La batalla de Anghiari, o el sentido común “versus” la tontocracia

La batalla de Anghiari, está donde dijo Vasari que estaba, en la biografía de Leonardo da Vinci puesto que él mismo se ocupo de cubrirla.

Es síntoma de estupidez creer que el gusto y la inteligencia de los renacentistas es menor que la nuestra actual.  Si estaba tapado, por trapos tal y como manifiestan otros comentaristas, y como dice Vasari  porque “se corrió la pintura”, y lo dejó sin terminar, ya que intento colorear el “fresco al óleo”  (cosas de Leonardo) tenemos que presuponer, que  su valor es nulo o muy bajo, mas allá de la tontería de que sea original de Da Vinci.

Irene Hernández Velasco, corresponsal de este país en Roma, opina que una obra de la que Rubens hizo copia,

transcribo: “Que la Batalla de Anghiari exitió es un hecho probado. Durante varios años se pudo contemplar en una estancia del Palazzo Vecchio de Florencia, en lo que entonces era la Sala Mayor del Consejo de la República de Florencia. Muchas personas pudieron admirarla, y numerosos artistas realizaron copias de ella, incluido Rubens, que reprodujo su parte central. Según esas copias debía de ser un fresco impresionante….”

deberían rescartarla, ¿Y quieren rescatarla? 

Para ello se tendrán que cargar sin duda el fresco mejor de Vasari.

Entonces lo florentino, cosa que nunca fue,  será sinónimo de idiota.

….si a Rubens lo nacieron en 1577, y la tapia la puso Vasari en 1563, …esta cosa o fue imposible, o la nota la tomó de supergolgli, Irene Hernández Velasco, deprisa y corriendo, y claro, le sale que: ¡¡”Vasari admiraba a Leonardo!!”

Manifiesto mi más rotunda oposición a que toquen el fresco de Vasari.