La sala de los equívocos

La sala de los equívocos en el museo del prado vuelve a estar como estaba, ¿vuelve a estar como estaba?, bueno a mi me parece que no. Han intercambiado de sitio a Antinoo y Adriano, como quien cambia, intercambia, el jarrón por el retrato de los suegros porque se aburre, Ahora es Antinoo quien mira a Adriano, pero esto no es así, el hermoso es Antinoo.

Hace un tiempo les di la charla sobre un adefesio que se interponía entre Adriano y Antinoo. De nuevo algún estúpido se ha cargado un trabajo fino mandarino de relación, de los que hacía gala esa casa. Y no iba solo, más y peor aún, ha encontrado motivo suficiente para enseñarnos el trasero de Ariadna como algo hermoso de contemplar.

He intentado buscarle el mejor punto, pero Ariadna, esta Ariadna concreta, no está hecha para contemplarla por detrás, y esto se sabía, y se sabe y se debería saber, está hecha para ponerla contra la pared, sean 3, 30, o 300 los palmeros que aplaudan tal ocurrencia. Esta escultura tiene muy pocas posiciones, mejor dicho la única, donde estaba.

Desde la izquierda, o desde la derecha justo en la entrada a ambas puertas, y si se la adelanta dos metros de su posición anterior pierde la posición de la puerta derecha, dejando el campo de posicionarse del “voyer” justo en el paso de la puerta de Goya, asi que si te paras a verla, o pides perdón o te pedirán perdón y no es que tu te esimismes en ella, es que el/la encargada de esto nació un poco esismismá. El prado necesita urgentemente el buen criterio de otro Velázquez.

Exposición del Hermitage. Si yo tuviera la dirección de Hermitage no generaría una exposición como esa. Tras verla, no entran ganas a nadie de tomar un avión hasta San Petesburgo para ampliar las excelencias. Parece una colección de un nuevo rico que se pulió parte de una caja de ahorros, sin ton ni son ni son más de 10 las obras, incluida portada y contraportada del catálogo, lo demás, adornatício todo. Lo mejor, el último cuadro, el único que se puede librar de ese hachazo separador, yo me libré del hachazo de los 12 euros, me tocaba renovar el carné y me regalaron la entrada.

Feliz navidad, a la salamandra que me impide postearle con tanto enlace a las güiqui, aunque me deja saber de ella, a las condesas y sus condes y servidores tan fieles, a los vientos que tornan una y otra vez ahora por laberintos de feliz y casi eterno papel, a los brujos y brujas ahora enredados con googlito , romanos y romanas que tornan de vez en cuando como en las películas de la tele, y como los jardines y jardineros en flor al volapié de sus amables perfumes de letras, y … sabéis que hecho mucho de menos a muchos más que no olvido, no olvido a ninguno para desearos feliz navidad.