yo te lo escribo

ámese estupidez profunda a aquello en que caen los ministros tras dorarles la píldora durante tiempo y tiempo. Y llega a ser tal, que el brocal del término profunda habría que adornarlo de necio de necesidad, o torpe de rudo y deshonesto. Por convertir el objetivo principal de un ministerio del interior, o la policía, en vanagloriarse de hacer caja gracias a cobrar los documentos que nos exige, portar obligatóriamente encima, para reconocer nuestra identidad. Un dni 10 € un permiso de conducir 20 €, si te lo roban 2 veces en el año son 60 €, y 4 mañanas enteras perdidas en larguísimas colas. Pero si te lo roban 3 veces, será mayor el éxito, pues serán 90 € , llega una a creer que interesa al ministerio precisamente lo que los ciudadanos pagamos para que no suceda, que nos roben, pues nos roban 2 veces, los cacos y sus cómplices en el ministerio. No hace mucho vi un “corto”, donde el atracado, (si, todavía voy por los cines de plazaespaña, pero no entro a ver cine español, ¡por dios que lo juro!, los cortos no los eliges.) le pedía de rodillas al atracador que se quedara con el dinero pero que le devolviera la documentación. No entendí el giro del intríngulis hispano-latino, hasta que el caso te ocurre, y te das cuenta que no puedes salir del país porque por ejemplo no puedes coger un avión, ni ir a un juicio a que te hagan un implante, ni a una notaría a pintar un graffiti…. No ayudan en nada, y bien que la policía te pide que les ayudes a atrapar al caco, cosa que no va ocurrir como no lo atrape yo misma mente, y que te tires 4 horas de declaración que termina en casi declaración de amor- Amor, si me dejas yo te lo escribo, de carrerilla.- ….deja que ya me pagan a mi, ..y te rompió la falda al quitarte la cartera. – Es evidente.- Desprendí el esparadrapo que me prestaron en el centro médico, y observé si se inmutaba- Yáaaaá, ¿No le rompió nada más?- Lo mejor te lo dejó para que lo rompieras tú, si antes me acompañas a comprarme otra falda.- Vamos a continuar con la declaración- No sé, me habéis puesto con la más guapa pero no sabes escribir con un teclado, ¡mira ese con dos dedos que rápido va!, – ¡Claro, está a punto de jubilarse!, a la fuerza aprendió, – Y, ¿por qué lo jubiláis ahora que sabe usar el ordenata? – Es que esto desgasta mucho – ¿El ordenata? – No, el ordenata no, atenderte es lo que desgasta. – (paréntesis, e, impasible) -¿ Me cuelas para hacerme el dni – ¡ Que no puede ser pesá, que tienes que llamar al 902 pa pedir cita, – Dámela tú, ¡anda corazón!, – Estate quieta con esa boquita que eso es acoso,… decías que era cecijunto, – Sí, pero con j, – Ya lo sé, ceeeeee-ciiiiiiii-junnnnnnn-toooooó- ¡Yo te lo escribo!.

Dice un refrán castellano, dime de lo que presumes y te diré de lo que careces, ¡¡41 errores orto y metagráficos!! me ha corregido Freia,  en el libro 36 de Plinio, a quien deben agradecer que no les ofenda la vista, que yo llevo fatal corregir.

Llevo más de 10 años preguntándome como movían los pedruscos en Egipto. Plinio nos da un gratificante resumen de como movían los romanos los pedruscos en Egipto, tratado de como mover un obelisco , y el resultado general barcos junto con el obelisco hundidos. Uno de ellos en la bocana del Tiber, quizás pensaba que los ingenieros egipcios les iban a explicar a los romanos como llevarse sus monumentos. Creo que Plinio a pesar de tener un extraordinario ojo racional, se tragó placenteramente más de un cuento Egipcio. = El orientalista del brujo consiente en ilustrarnos de como lo harían a la española.