..maldito mar y maldito desierto.

pueden amenizar la entrada con >> el himno de los tifosis. Cosa extraordinaria, de agradable sonido, donde casan los gustos más cultos y refinados, a los que disimuladamente encuentras silbándolo, con, los peores instintos nacionales capaces de instigar una barbarie, a los que también los encuentras silbando este pegadizo orgulloso y hermoso tema. A cuento de… bueno no sabría, explicarlo, me he dicho voy a ver si pongo una fecha a una piedra, ustedes ya saben lo corta que calzo la falda en estos menesteres, el mal, el bien, lo rotundo del arte la casualidad del arte, la vida, el amor, todo eso, que una es incapaz de explicar y adolece de intentarlo alguna vez, y que cuando visita vuestros blog,… pues se va deleitando,… de tal manera, que alguna veces pues, encuentras cosas, y me digo: aquí se marcaba un post de lujo el brujo, o, menudo repique de lunes iba a dar Vailima con esto,…. y así, con todos ustedes a quienes visito, (muy a mi pesar cada vez menos)… y el caso es que tras un error de búsqueda de Walter Sickert, no del buscador, entré en no se que blog donde relacionaban también a Richard Dadd con el Jack el desparramador de intestinos, y uno por un lado y el otro por el otro, tal que los tienen ahí abajo arrejuntaos a la mia manera,

el uno justo en el momento tenso contenido de soltar el golpe que me hiela la sangre,… el otro tras ejecutar el asesinato…, algunas sierpes piensan que era mismísimo Jack, y que refleja la pesadumbre sin sentido del por qué, por lo que me dije: esto necesitaba la navaja de Ocan de la oscura dama, diseccionándoles el alma, mezclándosela y haciendo de abogada del diablo, y logrando al fin tras objetar, dejarnos ver algo bello en todo el velo del horror. Sea como fuere esto ya no es posible. Desde hace un año, no puedo rastrearle el post a las 2 de la mañana, mientras, funámbula le daba a “publicar”.
Ya saben que no me gustan los cumpleaños, no me hagan repetirlO. <<<.