cinco horas con facebook

Tararí-tarárará Donjosémonge

Jordi, cariño no te rechazo, esto del facegol, estressssa, los mensajes son retorcidos tal que …jordi quiere ser tu amigo, aceptar, rechazar, … que no caramba, ¡que no!,…., ¡que no es así!…. simplemente (como yo), lo dejamos pendiente, y nos vamos conociendo ¿vale? un abrazo tesoro.
Yo comprendo que los chicos de Harvard que necesiten tener una gran herramienta de comunicación y selección de candidatos a sus logias, usen este infernal ciberchisme, y que pastoreen a los ovejas que solitas se van metiendo en sus rediles al sentirse más protegidas. Pero la consecuencia general de movimiento en la red “transparente”, 20% y creciendo, y consecuente pérdida de 1º puesto de buscadores de goglitol, en favor del buscador de emule y ares, reyes de la red “oscura”, a la que no ha afectado en su más lento pero constante crecimiento, era de esperar…otros piensan que es culpa de la innombrable “Cris..”
Puertas del museo del Prado de Cristina Iglesias
Cristina Iglesias, Puertas del Claustro en el museo del Prado-Madrid
Dada mi incapacidad, no se por donde empezar a amarillear el post,..yo lo intento, siguiendo las recomendaciones de este ilustre desekilibrado
-¿Me da una entrada pero para pasar por las puertas del claustro, eh?,
-La Puerta esa la abren para el rey, el presidente del gobierno y esas cosas.
-¿Pues, me da una entrada de rey, para pasar por las puertas?, yo la pago, ea!
No voy a decir que Cristina sea mi escultora favorita, su propio difunto marido me parece mucho más interesante, pero cuando las puertas están abiertas, (la foto no hace justicia,) su manera particular de abrirse siempre diferente si se quiere, me producen una sensación como de entrada a algo nuevo y misterioso, algo, por donde no puedo pasar de momento…. Y siempre me pregunto cuando estoy ante unas grandes puertas, ¿Por qué no se usan?, a qué tan grandes y a qué tanto gasto, o, ¿es que Cristina las regaló? voy a suavizar la intromisión en lo que no me importa, intentando dar una solución, quizás se intenta dirigir atókiski, hacia el minicentro comercial, y por eso tampoco funcionan otras puertas. Mientras, el ahora supermuseo reinasofIa de artes decorativas, anda inmerso en movidas artispolis, u o sea políticas del arte, o arte de la política en que se queda al final.

La imagen la mejor de 8 salas que le tienen puesta a esta feminista, y que resume todo lo que opina actualmente sobre el arte, el resto, Harte. Si esta señora tenía alguna consideración en otros tiempos, hacia los amantes del arte, aquí, ya perdió toda virginidad, ahora convertida en gran puta del templo de Delfos, quiere arrastrar a los demás en su desvarío histórico,… hay más. Resulta chocante que García Álix, tripita en tan poco tiempo en Madrid, pareciera que no existe otro fotógrafo, aún siendo de los grandes, es de los más limitados.

me intento explicar: en la fotografía de la derecha una vez ampliada la “hermosa corona de verdor salpicada de los amarillos limones”…., les desviarán la atención del motivo, mientras que en el blancoynegro esto no sucede, el motivo principal se ofrece solo, el entorno aparece luego, y mucho después la corona pues la frondosidad apabullante ha desaparecido. García Álex es eso. Pero aún tiene más limitaciones, la cámara no sabe ir más allá del tamaño del personaje, no les llamará la atención ninguna foto en que el personaje mida menos de 2/3 del alto de la foto resultándole más cómodo el formato vertical, ni tampoco ningún paisaje urbano, aunque lo intenta. García Álex es el maestro de los maestro en el tu a tu, en el retrato. Y, ahí aparece desapercibido entre una fauna de movidos, Don José, con toda su perfecta humanidad, la mejor de sus fotos sin lugar a dudas y mira que le hicieron tanto profesionales como aficionados, ¡una entre 2cientas y pico, pouRquoi??, porque el guiño no va a los que miran arte, sino a los que miran con nostalgia el Madrid de los 80 digo. Por eso hay tan poco arte en la exposición de García Álix y tanta políticart, en un intento de politicarte. De regreso al Prado, cabizbaja, pensé, que hay que empezar a tocarle el culo al arte, y que si amas el arte como a un amante, deberías tocarle el culo, no?,


museo de Dresde, escena perdida donde se conserva un sátiro.

Y como un sátiro endemoniada, perdón, ménade embriagada, me conduje a la exposición de escultura, escultural, del prado de Dresde, allí una copia del torso de la venus Médici, y en ese fragor no me pude aguantar y, zas, le puse la mano en tolculo,
– ¡Que vergüenza!, no vengo más contigo al museo.
– Sobrina, en el arte hay que ser aún más valiente que en el amor, y hay que tocarle el culo y se le toca.
– ¿Pero tiene que ser en esta exposición?, está todo el tiempo sola en compañía de los efebos, perdidos en el fondo sur y ¿tiene que ser en esta exposición?.
Moraleja en el arte hay que arriesgar, pero si no quieres arriesgarte tanto, y te gusta el arte,

Baltasar Lobo-felicidad


fuera, republicanamente, está Baltasar Lobo con unas esculturas para que les pases la mano, mientras, algún turista te mirará además de las piernas, asombrado del riesgo que corres por este vicio.